El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una medida que endurece el proceso de solicitud de visas para extranjeros. A partir de esta política, quienes deseen ingresar al país deberán permitir que las autoridades revisen el contenido de sus redes sociales como parte del proceso de evaluación.

La decisión busca fortalecer los controles de seguridad nacional y detectar posibles vínculos con organizaciones consideradas terroristas o con actividades que, según el Gobierno estadounidense, representen una amenaza para el país.
Durante una declaración pública, Rubio defendió la medida al afirmar que una visa no constituye un derecho, sino un privilegio que puede ser negado o revocado.
“Cuando vienes a los Estados Unidos como visitante, que es lo que una visa es, estás aquí como un visitante. Podemos negarte esa visa”, afirmó.
El Secretario de Estado Marco Rubio acaba de activar una medida que cambia las reglas del juego: todo extranjero que solicite una visa a Estados Unidos deberá hacer públicas sus redes sociales. Nada de perfiles privados ni de “solo amigos”. El Departamento de Estado exigirá… pic.twitter.com/xVUBiGZALW
— Jhonf Fonseca (@Jhonffonseca) August 6, 2026
El funcionario explicó que el Gobierno evaluará la información disponible en redes sociales para determinar si un solicitante ha expresado apoyo a organizaciones como Hamás, catalogada por Estados Unidos como terrorista.
Según Rubio, si una persona manifiesta respaldo a ese grupo o planea participar en actividades que promuevan el antisemitismo o alteren el funcionamiento de universidades estadounidenses, su solicitud será rechazada.
“Si nos dijeras todas esas cosas cuando aplicabas por una visa, nos negaríamos tu visa. Y si ya estás en este país con una visa y haces eso, la revocaremos”, señaló el secretario de Estado.

Rubio agregó que incluso los residentes permanentes podrían enfrentar consecuencias migratorias si participan en ese tipo de actividades.
“Nadie tiene derecho a una visa de estudiante. Nadie tiene derecho a una tarjeta de residencia permanente”, sostuvo, al insistir en que el Gobierno cuenta con amplias facultades para admitir o excluir a extranjeros.

El funcionario también rechazó que estas acciones representen una limitación a la libertad de expresión. “Esto no se trata de hablar libremente. Se trata de personas que no tienen el derecho de estar en los Estados Unidos al principio”, afirmó.
La nueva política forma parte de un endurecimiento de los controles migratorios impulsado por la administración estadounidense, que ha reforzado la revisión de antecedentes y la verificación de información proporcionada por los solicitantes de visas.
