Unidades de Fuerzas Especiales, en coordinación con la Guardia Costera de Estados Unidos, ejecutaron el abordaje del petrolero Marinera (Bella-1) de bandera rusa, que tendría vínculos con Irán y que transporta petróleo venezolano. La operación se habría llevado a cabo en aguas del Atlántico Norte, en inmediaciones de Islandia.
Always ready to serve:#SOUTHCOM remains ready to support our U.S Government agency partners in standing against sanctioned vessels and actors transiting through this region. Our sea services are vigilant, agile, and postured to track vessels of interest. When the call comes, we… pic.twitter.com/J8nDa8IQ6O
— U.S. Southern Command (@Southcom) January 6, 2026
De acuerdo con lo reportado por CBS News, Estados Unidos acaba de desplegar un operativo para capturar el buque de bandera rusa. Ese mismo navío ya había sido objeto de persecución por parte del gobierno Trump desde el mes pasado cuando, en un intento por presionar a Nicolás Maduro, EE. UU. desplegó una primera ofensiva para incautar el crudo.
La Marinera, anteriormente denominada Bella-1, que fue de bandera panameña, había sido sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por estar vinculada a la comercialización de petróleo iraní; así lo reportó en su momento la CBS.
Según los primeros informes de The New York Times, basado en el Registro Marítimo Ruso, el petrolero fue embarcado en las costas de Sochi, frente al mar Negro. Ese mismo diario advirtió que Rusia ya había enviado una comunicación a EE. UU. para que frenara cualquier intento del buque.
Incluso, desde la tarde de ayer, medios internacionales reportaron que Rusia envió un submarino y buques de guerra para escoltar La Marinera y protegerlo ante los intentos militares de Estados Unidos. Pese a los esfuerzos de Rusia, en la mañana de este miércoles la operación norteamericana empezó su ejecución.
De acuerdo con fuentes militares que le reportaron a CBS News, Estados Unidos se inclina por una estrategia de confiscación controlada del petrolero Marinera, antes que una acción militar que implique su hundimiento.
Según esos datos recabados, la operación seguiría un libreto ya probado. Una intervención marítima directa, similar a la ejecutada semanas atrás contra The Skipper, un buque de gran calado que navegaba con bandera de Guyana y que había zarpado desde un puerto venezolano.

En ese caso, marines estadounidenses y fuerzas de operaciones especiales, en coordinación con la Guardia Costera, lograron tomar el control de la nave sin provocar un incidente mayor en alta mar.
Tanto Marinera como The Skipper hacen parte de lo que las autoridades describen como una “flota fantasma”, una red de embarcaciones utilizadas para mover crudo al margen de los controles internacionales.

Estos barcos suelen cambiar de bandera, ruta y registros para evadir sanciones y permitir el comercio de petróleo procedente de países como Rusia, Irán y Venezuela, todos bajo severas restricciones económicas.
Para Washington, neutralizar estas naves no solo es una acción de cumplimiento legal, sino una pieza clave en su estrategia para cerrar las vías de financiamiento de Estados sancionados.
