La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este lunes que Cuba debe realizar “cambios muy drásticos” si quiere convertirse “pronto” en una democracia “verdaderamente libre y próspera”, en medio de las nuevas restricciones impuestas por Estados Unidos a la isla y a la dictadura de los Castro.
Durante una rueda de prensa en Washington, Leavitt aseguró que a Washington le conviene que Cuba avance hacia un sistema democrático, aunque descartó que exista una acción directa de EE.UU. para provocar ese escenario, como con una situación similar a la que ocurrió en Venezuela, donde la Casa Blanca capturó al dictador Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero.
“Queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio. No estoy hablando de ninguna acción por parte de Estados Unidos para llegar ahí, pero por supuesto a Estados Unidos le conviene que Cuba sea una democracia verdaderamente libre y próspera”, señaló.
La funcionaria fue más allá y calificó al gobierno cubano como “un régimen que está cayendo”. “Su país está colapsando y por eso creemos que radica en su interés hacer cambios muy drásticos pronto”, sostuvo la portavoz del gobierno de Donald Trump.
Conversaciones secretas
Esta noticia se dio a conocer luego de que se revelara que supuestamente el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, mantiene conversaciones secretas con el nieto de Raúl Castro, en plena presión de Estados Unidos sobre Cuba, según publicó el sitio web estadounidense Axios este miércoles, citando a tres fuentes anónimas.
El presidente Donald Trump ha dicho abiertamente que considera a Cuba una “nación en quiebra” y ha exhortado a La Habana a concluir un acuerdo con Estados Unidos. Trump descartó, sin embargo, la idea de una operación destinada a derrocar al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Según Axios, Rubio, que nació en Estados Unidos de padres cubanos, ha mantenido esos intercambios con Raúl Guillermo Rodríguez Castro al margen de su gobierno.
Trump indicó a comienzos de febrero que Estados Unidos mantenía conversaciones con Cuba “al más alto nivel”, pero el gobierno estadounidense se muestra muy discreto y se niega a ofrecer el más mínimo detalle sobre el contenido y con quién se llevan a cabo.
Es de recordar que en enero, Washington impuso un bloqueo petrolero contra la isla, tras el éxito que logró con la incautación de las exportaciones de crudo de Venezuela, que precipitaron una negociación con Caracas.
Cuba denunció la maniobra y acto seguido se mostró dispuesta a negociar. La isla sufre una gravísima penuria de combustible y los cortes de electricidad son constantes. Estados Unidos mantiene además un embargo comercial desde hace décadas.
*Con información de AFP.
