SEMANA: ¿Cuál es el riesgo que supone para Occidente que Irán tenga acceso a armas nucleares o a capacidades nucleares?
Edwin Yabo: El peligro es similar o incluso peor al que existe hoy con Corea del Norte. La diferencia es que Corea del Norte no intenta expandir su ideología ni hacer revoluciones en otros países.
En el caso de Irán, hablamos de un régimen hegemónico que quiere expandir su influencia, su cultura, su religión y su sistema de gobierno a otros países de la región. Sin duda es peligrosísimo que un régimen extremista y fanático tenga acceso a este tipo de armamento. Es un régimen que ha diezmado a su propia población.
Solo el mes pasado, en dos noches de manifestaciones, mataron entre 30.000 y 35.000 personas. Además, los misiles que estaban desarrollando alcanzaban a Europa y probablemente en el futuro podrían llegar a diseñar misiles capaces de llegar a Estados Unidos. Es decir, la amenaza es mundial.

SEMANA: ¿Qué supone para Occidente la muerte del ayatola Alí Jamenei?
E.Y.: Se ha removido del escenario mundial a uno de los líderes más sangrientos y crueles de la historia reciente. Pero el régimen iraní es más que un solo líder. Para lograr la paz en la región, y también una mayor estabilidad global, lo que debería ocurrir es el fin de este régimen, porque seguirá siendo una amenaza para todos.
Durante décadas ha perseguido y asesinado disidentes en territorios de numerosos países, incluida América Latina. También ha cometido atentados en todos los continentes, muchas veces a través de Hezbolá, que es su brazo armado. Incluso en Estados Unidos han intentado asesinar al embajador en Washington y han intentado matar al presidente Trump dos veces.
SEMANA: ¿Cómo ha sido la coordinación entre Estados Unidos e Israel en este conflicto?
E.Y.: Se trata de dos países aliados que entienden la realidad de Medio Oriente de manera similar. La cooperación y coordinación entre ambos es de larga data. Sin embargo, este momento es histórico, porque nunca antes había existido una acción conjunta como la que estamos viendo ahora.

Ni siquiera el año pasado, cuando Estados Unidos intervino con bombardeos contra infraestructuras nucleares, hubo un nivel de coordinación tan alto ni un proceso tan prolongado.
El banco de objetivos en Irán incluye instalaciones militares, infraestructuras vinculadas a la capacidad de atacar a Israel y a otros países de la región, y también estructuras relacionadas con el régimen y con la represión de la población iraní.
SEMANA: ¿Qué puede pasar ahora con el conflicto?
E.Y.: El futuro es incierto. No podemos afirmarlo con certeza. Si el régimen iraní hubiera aceptado las condiciones que planteaba Estados Unidos, probablemente no habríamos llegado a este punto. Esa sería una posible salida al conflicto.
El problema es cuán probable es que un régimen ideológico tan fanático tenga la flexibilidad necesaria para aceptar esas condiciones y cumplirlas. Ha habido ocasiones en que el régimen ha mentido a la comunidad internacional, por lo que las probabilidades de que ocurra son bajas.

El pueblo iraní tendrá que tomar su destino en sus propias manos. Muchos están hartos del régimen de los ayatolas: un grupo de clérigos medievales, fanáticos y profundamente misóginos. Las mujeres siguen siendo reprimidas.
En algunos casos, incluso se penaliza mostrar el cabello en público, y recientemente han asesinado a mujeres por hacerlo. Quizás pueda surgir dentro del propio sistema alguien con mayor disposición a negociar, pero es difícil saberlo.

SEMANA: ¿Cómo ven la respuesta que ha tenido el régimen de los ayatolas?
E.Y.: Es un indicio de desesperación. Entienden que militarmente no pueden confrontar a Israel y a Estados Unidos juntos, e intentan detener la guerra por otros medios: presionar a otros países que están siendo atacados por ellos para que, a su vez, presionen a Estados Unidos e Israel y logren detener los ataques.
Es una apuesta muy compleja, porque puede producir la reacción contraria: que esos países decidan unirse también y atacar a Irán. Han atacado a más de diez países, incluido Chipre, un país de la Unión Europea y miembro de la Otan, y a Turquía, que también pertenece a esta alianza. Irán tiene una red de operativos en todo el mundo, además de la que posee Hezbolá.
Hace unos meses, por ejemplo, desde la Embajada de Irán en Caracas se diseñó y se intentó llevar a cabo el asesinato de la embajadora de Israel en México. Mantienen conexiones con redes de narcotráfico, lavado de dinero y falsificación de moneda. Por eso los gobiernos de la región deben mantenerse alerta para combatir esta penetración maligna de Irán en el continente.

SEMANA: ¿Tienen alguna fecha estipulada de hasta cuándo se va a extender la operación que lanzaron contra Irán en cooperación con Estados Unidos?
E.Y.: La operación va a durar lo que tenga que durar. Hay objetivos que se alcanzaron relativamente rápido al principio, como la eliminación del liderazgo del régimen de los ayatolas, pero no hay una fecha en el calendario que indique cuándo terminará.
SEMANA: ¿El objetivo es terminar con el régimen de los ayatolas y lograr una transición en Irán o impulsar una negociación con ellos?
E.Y.: El primer objetivo es asegurarnos de que termine la amenaza para la región y, en particular, para Israel. Durante 47 años, el régimen iraní ha dicho, trabajado, invertido y entrenado para la destrucción del Estado de Israel, por lo que debemos asegurarnos de que no tenga capacidades operativas para amenazar a la población israelí.

Esto se volvió todavía más agudo después del 7 de octubre con los ataques de Hamás. Israel no puede permitirse que grupos extremistas que juran destruir al país tengan capacidades operativas para llevar a cabo total o parcialmente lo que desean. Israel nunca estuvo en el negocio de cambiar regímenes ni de instaurar gobiernos.
Sin embargo, si esto deriva en la caída de este régimen, sería la mejor solución de todas. El pueblo de Irán podría recuperar su libertad. Las mujeres podrían viajar solas y usar la ropa que quieran. Esta operación busca dejar las condiciones apropiadas para que el pueblo de Irán tome las riendas de su destino.
SEMANA: En la comunidad internacional, no solo en Europa, sino también en América Latina, ha habido gobiernos que han criticado esta operación. ¿Qué mensaje les daría?
E.Y.: No sé cómo se puede criticar una operación contra un régimen reaccionario, medieval, de clérigos que tienen la ideología que tienen. ¿Quién que sea verdaderamente demócrata puede estar a favor de un régimen así o estar en contra de una operación que busca acotar su influencia maligna sobre la región y el resto del mundo?
Es como estar en 1938 y criticar a Gran Bretaña y a los países aliados por comenzar la guerra contra el régimen nazi de Hitler después de la invasión de Polonia. Es ridículo. Sobre todo cuando hubo intentos largos, durante decenas de años, de llegar a un acuerdo diplomático.

SEMANA: ¿Qué puede decir sobre estos señalamientos de un bombardeo contra una escuela en el que Irán acusa a Estados Unidos y a Israel como responsables?
E.Y.: Ni Estados Unidos ni Israel bombardean objetivos civiles. Nosotros no tenemos información directa sobre algunos hechos que se han reportado, porque muchas de esas versiones provienen de fuentes iraníes.
Por el contrario, Irán ha atacado objetivos civiles en más de diez países a los que ha lanzado misiles y drones. Si ha habido algún error que haya causado bajas civiles, se investigará.
SEMANA: ¿Cuáles son los siguientes pasos para lograr esta victoria de Israel y Estados Unidos frente al régimen de Irán?
E.Y.: No lo sé exactamente. Pero Israel y Estados Unidos tienen desde ayer control total del espacio aéreo iraní. El miércoles, un submarino estadounidense hundió una embarcación de la Armada iraní.

La Armada iraní está prácticamente destruida, sus sistemas de defensa antiaérea también y su Fuerza Aérea está prácticamente neutralizada. Los objetivos están relacionados con el programa nuclear y el programa misilístico. La intención es continuar debilitándolo todo lo posible para que el pueblo iraní pueda levantarse y buscar su libertad.
