China se ha consolidado como una potencia de cobre en América tras adquirir y controlar de manera estratégica megaproyectos mineros críticos en Perú, un país clave en la región. Esta “jugada maestra” ha desplazado el mercado de Estados Unidos del sector minero en el país mencionado, gracias a la integración estratégica y financiera sin precedentes del gigante asiático.
El principal rival económico de Estados Unidos es China, en espacial con el Gobierno de Donald Trump, que pretende impulsar la producción y fabricación en su país, además de expandir su influencia en todo el mundo, incluyendo el gran mercado de minerales.

Desde finales de 2025 y a inicios del 2026, empresas chinas controlan yacimientos importantes en Perú como Las Bambas, que es una de las minas de cobre a cielo abierto más grandes e importantes el país latinoamericano y del mundo. Actualmente, esta está operada por la empresa china MMG Limited, que extrae, explora y desarrolla proyectos de metales.

Aquel megaproyecto produce el 15,3 % de cobre a nivel nacional, liderando la lista.
La empresa china líder en la producción mundial de alúmina y aluminio, Chinalco, tiene a su cargo la mina Toromocho, la cual también es a cielo abierto.

El modelo que aplican las empresas asiáticas consiste en un ecosistema cerrado con la finalidad de que el cobre no salga de su dominio desde que se extrae hasta que llega a China. Lo anterior rompe con los esquemas tradicionales, pues las empresas hacían uso de carreteras públicas o de puertos de terceros.

China no solo compra, es dueña de los yacimientos. También impulsan carreteras dedicadas al transporte del material, para evitar las demoras por la infraestructura peruana. Los trenes que impulsa China prometen reducir los tiempos del transporte de 18 a 5 horas. Por último, la empresa china Cosco Shipping Ports posee el 60 % de participación del Megapuerto de Chancay, de donde sale el cobre.

Esta expansión de la potencia asiática se alinea a sus objetivos de seguridad nacional. Los materiales críticos que China pretende dominar son clave para la transición energética global y el desarrollo de carros eléctricos, paneles solares y redes eléctricas, además de las innovaciones tecnológicas, sectores en los que también Estados Unidos quiere fortalecerse.
A pesar de que Chile sigue siendo el líder en la producción mundial de cobre, China únicamente compra el 50 %. La diferencia es que en Perú pasa de ser solo comprador a ser el dueño de la infraestructura productiva.
