La capacidad de atraer empresas, inversiones y emprendimientos se ha convertido en uno de los factores clave para medir la competitividad de las economías en el escenario global.
En ese contexto, distintos índices internacionales analizan qué países ofrecen las mejores condiciones para iniciar y operar negocios, considerando factores como regulación, acceso a capital, estabilidad económica y entorno empresarial.
Uno de los listados más recientes es el Innovators Business Environment Index 2026, elaborado por la plataforma global de innovación StartupBlink.
Este ranking evalúa a más de 125 países mediante más de 30 indicadores, entre ellos facilidad para abrir empresas, incentivos para los negocios, infraestructura financiera, marco regulatorio y percepción internacional del ecosistema empresarial.
De acuerdo con esta medición, Estados Unidos ocupa el primer lugar como el país más favorable para hacer negocios en 2026. Su liderazgo se explica por el tamaño de su mercado, su ecosistema de innovación y el acceso a capital. La economía estadounidense también es la mayor del mundo, con un PIB cercano a los 31,8 billones de dólares.

A continuación aparece Singapur, considerado uno de los principales centros financieros de Asia. Este país destaca por su entorno regulatorio eficiente y por políticas favorables para empresas tecnológicas y multinacionales.
Después se ubica Reino Unido, que mantiene un fuerte ecosistema empresarial respaldado por Londres como centro financiero global. Su economía registra un PIB cercano a los 4,23 billones de dólares.

Más adelante aparece Suiza, conocida por su estabilidad política, su sistema financiero sólido y su alto nivel de innovación. Con un PIB de 870.000 millones de dólares es considerado como uno de los mejores países para invertir.
En el siguiente puesto se encuentran los Emiratos Árabes Unidos, un país que en los últimos años ha impulsado reformas regulatorias y ventajas fiscales para atraer inversión internacional.
Luego figura Canadá, con un PIB cercano a los 2,42 billones de dólares, impulsado por su estabilidad institucional y su acceso al mercado norteamericano.

También aparece Países Bajos, cuya economía abierta y logística avanzada, especialmente a través del puerto de Róterdam, la convierten en un importante hub empresarial europeo.
Más adelante está Japón, una de las mayores economías del mundo con un PIB cercano a los 4,46 billones de dólares, destacada por su innovación tecnológica y su potente sector industrial.
Hacia el final del listado figura Arabia Saudita, impulsada por su programa de transformación económica y diversificación productiva, con un PIB cercano a 1,1 billones de dólares.

Por último aparece Estonia, considerada una de las economías digitales más avanzadas del mundo y pionera en servicios gubernamentales en línea, con un PIB cercano a 40.000 millones de dólares.
En conjunto, el ranking refleja cómo la combinación de estabilidad económica, innovación, regulación eficiente y acceso a mercados globales continúa siendo determinante para que un país se convierta en uno de los destinos más atractivos para hacer negocios en el mundo.
