En los últimos días, varios videos grabados en parques de Berlín, Alemania, se han vuelto virales por mostrar a personas que pasean perros inexistentes. Caminan con una correa en la mano, se detienen, dan órdenes y actúan como si tuvieran un perro real al lado, a la espera de que olfatee o que cruce la calle.
Rápidamente, los videos se volvieron virales en TikTok e Instagram, donde acumulan millones de vistas. En estos se observa a grupos organizados que recorren espacios públicos simulando rutinas típicas de cualquier dueño de perro. La práctica es conocida como hobby dogging.
Quienes participan dicen que se trata de una actividad recreativa. No hay un perro real; ni tampoco la creencia de la existencia del animal invisible. Es, básicamente, una actuación colectiva. La única herramienta necesaria es una correa, que funciona como elemento simbólico para sostener la dinámica.
Primero tharians ahora esto hobby dogging de verdad que este mundo esta lleno de retrasados mentales 💀 pic.twitter.com/vTMqJ4mUhD
— ๛ﮒuriel Gaby🇩🇴🪼 (@bysurielok) February 18, 2026
El hobby dogging tiene relación con otras prácticas mundialmente conocidas. El antecedente más claro es el hobby horsing, popular en países del norte de Europa, donde personas simulan montar caballos de juguete y realizan competencias.
En redes sociales, la tendencia generó todo tipo de reacciones. Algunos usuarios la consideran una forma creativa de expresión y una alternativa divertida para socializar.

Otros la ven como una muestra de cómo internet impulsa retos o comportamientos extraños para ganar visibilidad. El debate ha crecido a medida que más videos aparecen.
El tema también ha sido mencionado junto al fenómeno de los llamados therians, personas que aseguran sentirse identificadas con animales.
Hobby dogging - najnowszy trend. Ludzie szkola swoje niewidzialne psy. Widzieliście o tym?😳 pic.twitter.com/FTHgrZOM21
— Kapitan Jack Sparrow (@jack__sparrow5) November 10, 2025
Sin embargo, son situaciones distintas. Mientras los therians hablan de identidad personal, el hobby dogging es una actividad recreativa en la que los participantes son conscientes de que todo forma parte de una representación.
Hasta ahora, no hay evidencia de que esta práctica tenga una organización formal o reglas establecidas. Más bien, parece funcionar como una tendencia espontánea que se fortalece gracias a la viralidad.

Por ahora, el paseo de perros invisibles continúa siendo, sobre todo, una curiosidad digital con origen europeo, sin evidencia clara de expansión formal más allá de la circulación de videos.
Sin embargo, su naturaleza peculiar plantea preguntas sobre los límites entre juego, identidad y expresión cultural en la era de las redes sociales.
