Las personas declaradas culpables de ciberacoso en Japón ahora se enfrentarán a una pena de prisión de un año como máximo, después de la entrada en vigor el jueves 7 de julio de las nuevas normas, reforzadas tras el suicidio de una estrella de un programa de televisión que había sido acosada e insultada en línea.
La luchadora profesional estrella Hana Kimura, que había participado en el programa Terrace House, transmitido sobre todo en Netflix, se suicidó en 2020 a los 22 años después de recibir en las redes sociales comentarios como “¿Cuándo vas a morir?”. La revisión del Código Penal, que sigue a una campaña realizada por la madre de Hana Kimura, prevé ahora multas de 300.000 yenes (aproximadamente 2.050 dólares) como máximo y penas de hasta un año de prisión, contra 10.000 yenes (74 dólares) y 30 días de prisión hasta entonces.
El ministro de Justicia, Yoshihisa Furukawa, dijo que estas sanciones reforzadas tienen como objetivo dejar claro que el ciberacoso es un delito. “Es importante que nos esforcemos por erradicar los insultos maliciosos, que a veces pueden provocar la muerte de las personas a las que van dirigidos”, destacó en una conferencia de prensa esta semana. Si bien los problemas de ciberacoso ya formaban parte del debate público en Japón antes de la muerte de Hana Kimura, el suicidio de la joven provocó conmoción tanto en el Archipiélago como en el extranjero y aumentó la presión sobre los representantes electos para endurecer la legislación.

Kyoko Kimura, la madre de Hana, celebró ante los periodistas la aprobación de esta revisión ante el Parlamento el mes pasado. Pero algunos defensores de la libertad de expresión y expertos legales, que se oponen a estas sanciones más severas, pidieron al gobierno que se asegure de que no se utilicen para restringir la libertad de expresión y la crítica política.
A diferencia del bullying en mundo real, el acoso cibernético puede ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento, a través de teléfonos, computadoras y consolas de juegos. El anonimato, la facilidad de acceso y abundancia de interacciones ‘online’ puede provocar que las personas que acosan y hieren a otros se sientan alentadas a hacerlo.
“Ahora que la virtualidad forma una parte crucial en nuestras vidas, es de suma importancia entender cuáles son las formas más comunes de ciberacoso para poder combatirlas y todos juntos ayudar a mantener seguros a los jóvenes en internet”, comenta Camilo Gutiérrez, jefe del Laboratorio de Investigación de Eset Latinoamérica.
El ciberacoso o cyberbullying es definido por la ONU como “acoso o intimidación por medio de las tecnologías digitales que busca atemorizar, insultar, enfadar o humillar a otras personas”. Este comportamiento está presente en todas las redes sociales (incluyendo Facebook, Twitter, Reddit e Instagram), en las plataformas de mensajería como WhatsApp, las plataformas de juegos y en múltiples sitios de internet.
La difusión de fotografías sin consentimiento de su protagonista, mensajes hirientes o amenazas a través de las plataformas de mensajería, hacerse pasar por otra persona y enviar mensajes agresivos con insultos desde cuentas falsas son solo algunas de las conductas de esta problemática
Con información de AFP
