Este sábado, cuando el mundo seguía aún estupefacto por la forma como Estados Unidos logró extraer a Nicolás Maduro de Venezuela, la fiscal Pam Bondi hizo público el escrito de acusación que será el sustento del proceso judicial en su contra en ese país.
En el indictment, de 25 páginas, se detallan los cargos no solo contra Nicolás Maduro, sino también contra su familia: su esposa, Cilia Flores, y su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Guerra. A este último, en el indictment, lo denominan: Nicolasito o The Prince (el príncipe).

Sobre él, se cuenta que ingresó a la política después de que su padre, Nicolás Maduro Moros, asumiera la Presidencia de Venezuela en 2013. “En ese entonces, su padre lo nombró jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia, cargo creado para él. Alrededor de 2017, Maduro Guerra ingresó a la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela y, hacia enero de 2021, a la Asamblea Nacional, donde continúa en el cargo”, narra el escrito.

A todos los que están señalados en el documento los acusan de asociarse “con narcotraficantes y grupos narcoterroristas, quienes enviaban cocaína procesada desde Venezuela a Estados Unidos”. Entre ellos, mencionan a las Farc, al ELN y al cartel de Sinaloa.
Pero la justicia norteamericana tiene detalles específicos de lo que ha hecho El príncipe. El documento señala que, en una ocasión, viajó a la isla de Margarita en un avión Falcon 900, propiedad de la petrolera estatal venezolana Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA).
“Antes de salir de la isla, el avión de PDVSA de Maduro Guerra era cargado, a veces con la ayuda de sargentos armados, con grandes paquetes envueltos en cinta adhesiva que, según el capitán, eran drogas. Maduro estuvo presente mientras cargaban el avión de PDVSA y, en una ocasión, declaró que el avión podía ir a donde quisiera, incluso a Estados Unidos”, sostiene el documento.


El indictment luego menciona otro episodio particular. Asegura que en 2017, el hijo de Maduro “trabajó para enviar cientos de kilogramos de cocaína desde Venezuela a Miami, Florida. Durante este tiempo, Maduro Guerra habló con sus socios narcotraficantes sobre, entre otras cosas, el envío de cocaína de baja calidad a Nueva York porque no se podía vender en Miami, la organización de un cargamento de 500 kilogramos de cocaína para su descarga desde un contenedor cerca de Miami y el uso de contenedores de chatarra para contrabandear cocaína a los puertos de Nueva York”.
En otro momento, la investigación llega a Colombia. El diario El Colombiano publicó la historia del hijo del dictador y sus nexos con la capital antioqueña. El indictment, asegura que en 2020, El príncipe asistió a una reunión en Medellín con dos representantes de las Farc. Durante la reunión, Maduro Guerra discutió los acuerdos para transportar grandes cantidades de cocaína y armas a través de Colombia hacia Estados Unidos durante los próximos seis años, hasta aproximadamente 2026. Maduro Guerra también discutió la posibilidad de pagar a las Farc con armas en relación con los cargamentos de cocaína”.

La periodista venezolana Madelein García publicó un audio con un mensaje de El príncipe. “Estamos bien, estamos tranquilos, nos van a ver en la calle, nos van a ver al lado de este pueblo, nos van a ver levantando las banderas de dignidad. Y nos quieren ver débiles; no nos van a ver débiles, no lo van a hacer. ¿Nos duele?, claro que nos duele, claro que nos da arrechera”, dice.
“Pero no van a poder, no jodan. Se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, que de esta vaina vamos a salir… El presidente Nicolás Maduro va a volver. Hoy fue un día de shock, pero mañana vamos a la calle”, prometió.
Habla el hijo del presidente, Nicolás Maduro: estamos bien, más firmes que nunca.
— Madelein Garcia (@madeleintlSUR) January 4, 2026
La historia dirá quienes fueron los traidores. De esta saldremos y estamos firmes y más unidos que nunca. pic.twitter.com/dOrsbs6y9d
