El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este viernes que está considerando un ataque militar limitado contra Irán, en caso de que no se llegue a un acuerdo sobre su programa nuclear.
Cuando un periodista le preguntó si “contemplaba un ataque militar limitado si Irán no llega a un acuerdo”, Trump respondió: “Lo máximo que puedo decir es que lo estoy considerando”.
Estas nuevas declaraciones del presidente estadounidense se producen en una semana en la que ha insinuado en varias ocasiones que podría atacar Teherán en cualquier momento.
Apenas ayer, Donald Trump lanzó una nueva advertencia contra Irán durante su discurso en una cumbre celebrada en Washington. Allí afirmó que “puede que tenga que ir un paso más allá” si no se alcanza ningún acuerdo y añadió: “Ustedes lo sabrán probablemente en los próximos 10 días”.

De igual forma, el miércoles instó al Reino Unido a no entregar la base de Diego García, ubicada en el océano Índico, al considerar que su posición es estratégica ante un eventual ataque contra Irán.
“Si Irán decide no llegar a un acuerdo, podría ser necesario que Estados Unidos utilice Diego García y el aeródromo situado en Fairford —base militar en Inglaterra— para erradicar un posible ataque de un régimen sumamente inestable y peligroso”, escribió Trump en una publicación en redes sociales.
Sin embargo, pese al anuncio de Trump, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, bloqueó la solicitud del presidente de Estados Unidos para autorizar el uso de bases aéreas británicas en un eventual ataque preventivo contra Irán.

El The Times de Londres informó que el gobierno británico estaba preocupado de que autorizar el uso de estas bases “constituiría una violación del derecho internacional, que no distingue entre el Estado que ejecuta el ataque y aquellos que lo apoyan si estos últimos tienen ‘conocimiento de las circunstancias del acto internacionalmente ilícito’”, según fuentes gubernamentales.

Mientras tanto, Estados Unidos ha enviado más activos militares a la zona, entre ellos el superportaaviones USS Gerald R. Ford, que fue fotografiado esta mañana cruzando el estrecho de Gibraltar, entre las costas de España y Marruecos.
De este modo, se suma al otro superportaviones ya desplegado en la región, el USS Abraham Lincoln, que permanece allí desde el 26 de enero de 2026, cerca de las costas de Irán, en el mar Arábigo.
De esta manera, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Medio Oriente, desplegando cerca de un tercio de la flota de la Armada estadounidense en la región, en lo que representa el mayor despliegue militar desde la invasión de Irak en 2003.

El operativo incluye unos 75.000 efectivos y alrededor de 60 cazas de combate de quinta generación, como el F-35 Lightning II, que pueden operar desde bases terrestres y desde el portaaviones USS Abraham Lincoln.
También forman parte del despliegue aeronaves como el F-22 Raptor, considerado uno de los cazas más avanzados del mundo, así como unidades de cuarta generación como el F-16 Fighting Falcon, además de aviones cisterna, de transporte y de control aéreo.
