La captura de Nicolás Maduro y los bombardeos en Caracas constituyen un hecho histórico que ha sacudido a la región. En la madrugada de este 3 de enero, fuerzas de Estados Unidos llevaron a cabo una operación que incluyó ataques aéreos y la detención del presidente venezolano y su esposa, según confirmaciones del Gobierno estadounidense.
De acuerdo con el medio The New York Times, allegados al mandatario habrían colaborado con las autoridades de Estados Unidos y la recompensa de hasta 50 millones de dólares ofrecida por Washington habría sido un factor clave para localizar a Maduro antes de su captura.

El Gobierno de Estados Unidos confirmó que se trató de una operación “a gran escala”, en la que se combinaron acciones militares y tareas de fuerzas del orden.
Autoridades estadounidenses indicaron que las detenciones se produjeron tras ataques nocturnos que causaron explosiones en distintos puntos de Caracas. Videos difundidos en redes sociales mostraron columnas de humo y detonaciones en la capital venezolana durante la madrugada.
Según las declaraciones de Trump, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y sacados de Venezuela en aeronaves. Sobre el mandatario pesan desde hace años procesos judiciales en Estados Unidos, entre ellos una acusación por narcotráfico, que forman parte de investigaciones abiertas con anterioridad a su captura.
Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a la captura de Nicolás Maduro, según anuncios previos del Gobierno estadounidense. Y de acuerdo con eso, el diario estadounidense señala que la operación combinó inteligencia tecnológica con inteligencia humana, a partir de información suministrada por fuentes dentro del entorno del régimen.
Esa colaboración permitió a las agencias estadounidenses hacer seguimiento a los movimientos de Maduro y avanzar en la planificación de la operación que derivó en su captura.
El diario también señaló que agencias estadounidenses emplearon vigilancia aérea y una flota de drones especiales, lo que permitió monitorear en tiempo real los movimientos del mandatario en territorio venezolano.
La captura de Maduro generó reacciones inmediatas en América Latina y en distintos escenarios diplomáticos. Gobiernos aliados del régimen venezolano cuestionaron la operación y expresaron preocupación por una posible violación de la soberanía de Venezuela.

En Colombia, el presidente Gustavo Petro se pronunció tras las explosiones registradas en Caracas y pidió la convocatoria urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para abordar la situación, mientras que otros actores políticos nacionales fijaron posiciones divergentes frente a la acción de Estados Unidos.
