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Perú entrega importante balance en erradicación de cultivos ilícitos durante primer semestre de 2022

Según el informe del gobierno de Pedro Castillo, las autoridades erradicaron un total de 10.000 hectáreas de hoja de coca, poco más de la mitad de lo trazado para el presente año.


Autoridades peruanas entregaron un importante balance en materia de erradicación de cultivos ilícitos en su país, considerado uno de los principales productores de coca y cocaína en el mundo.

De acuerdo con el balance dado a conocer a miembros de la prensa internacional, las autoridades de ese país consiguieron la erradicación de un estimado de cerca de 10.000 hectáreas de cultivos ilícitos en el periodo comprendido como el primer semestre del año en curso, una meta que representa poco más del 50 % de la meta trazada por las autoridades de Perú para el presente año.

“Hasta junio de este año hemos llegado a erradicar poco más de 10.000 hectáreas de hoja de coca”, advirtió Ricardo Soberón, jefe de la gubernamental Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (Devida), en declaraciones retomadas por la agencia de noticias AFP.

En dicha intervención, el funcionario también precisó que la meta trazada para el presente año en materia de erradicación de cultivos ilícitos en Perú, está cifrada en 18.000 hectáreas, por lo que el balance entregado el pasado miércoles es positivo, y muestra que la consecución de la meta va por buen camino.

Estas cifras de erradicación de cultivos ilícitos en Perú, representan un importante repunte en la materia, más aún, si se tiene en cuenta que en los años recientes, la cantidad de hoja de coca eliminada era representativamente menor, como consecuencia de las medidas y prevenciones tomadas frente a la expansión de la pandemia de coronavirus.

Sobre la zona en la que se han centrado los principales esfuerzos en la materia de erradicación, el Gobierno peruano también advirtió que se trata del llamado VRAEM, nombre con el que se conoce al denominado Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, área que también representa un reto en materia de orden público, debido a que allí operan diversas organizaciones narcotraficantes, además de una agrupación considerada ‘remanente’ de la otrora guerrilla de Sendero Luminoso, cuya extinción se considera fue lograda en tiempos del presidente Fujimori, en los años 90.

En ese sentido, las autoridades peruanas también han advertido la identificación de nuevas zonas que han comenzado a ser empleadas para el cultivo de insumos para la fabricación de sustancias ilícitas, refiriendo que las agrupaciones están intentando utilizar las regiones selváticas para tales fines.

Así, dentro de las nuevas áreas que han centrado la atención de la lucha antidrogas, se suman las regiones amazónicas próximas a Ecuador, así como las llamadas Madre de Dios y Ucayali, en la zona fronteriza con Brasil.

En la misma senda, las autoridades antidrogas de Perú también han referido que otro de los obstáculos en la lucha, ha sido el auge en la llamada demanda internacional, lo que ha permitido a las agrupaciones que operan en países andinos como Colombia, Perú, Bolivia, e incluso Ecuador, tomar nuevas fuerzas, que a su vez han traducido en amenazas para la Amazonía.

En declaraciones emitidas por el referido funcionario, este señaló que “la demanda creciente de cocaína desde Europa y América del Norte ahora utiliza la Amazonía sudamericana como espacio de tránsito, flujo y exportación de cocaína y todos sus productos”.

De la misma manera, el encargado de las labores antinarcóticos de Perú, afirmó que su país extrema los esfuerzos con el fin de cumplir las obligaciones contraídas internacionalmente en materia de erradicación de cultivos ilícitos, no obstante, entre los años 2019, y 2020, debido a la situación ya descrita relacionada con la pandemia, el área de cultivos de coca, base para la producción de cocaína, creció significativamente en ese país, pasando de 54.655 hectáreas en 2019 a 61.777 en 2020.

Desde las autoridades peruanas, también se ha dicho que, se estima que un porcentaje del 90 % de las 120.000 toneladas anuales de coca que se cultivan en Perú, están destinadas a actividades ilícitas, refiriendo que apenas un 10 %, o menos, hace parte del consumo referido a prácticas ancestrales.

A nivel mundial, Perú sería el segundo productor de cocaína, después de Colombia.

Con información de AFP