estados unidos

Por sospecha de “posesión diabólica” torturan y asesinan a una niña de tres años

El responsable de este hecho fue el abuelo de la niña, un pastor de la iglesia pentecostal en Estados Unidos.


Indignante, así puede calificarse el caso de la muerte de una niña de tres años en la localidad de San José, Estado de California, en Estados Unidos, ocurrida luego de que varios familiares, incluidos su madre, intentarán practicarle un “exorcismo”, tras afirmar que la menor estaba bajo una posesión maligna, solo porque durante varias noches, había despertado llorando y alterada; situación que podría ser atribuible a pesadillas.

No obstante, la madre de la menor, señalando que la pequeña, identificada como Arely, de ascendencia latina, estaba bajo el dominio de entidades paranormales, recurrió a dos de sus familiares, para adelantar lo que denominaron como ‘un acto de liberación’, según recogen medios locales.

Según afirmó la madre, en confesiones reveladas por ella misma a través de un video difundido a través de las redes sociales, los hechos comenzaron a hacerse evidentes aproximadamente en septiembre de 2021, situación por la que habían emprendido cadenas de oración por la mejoría de la niña.

No obstante, el que califican como un “hecho maligno”, se siguió presentando y decidieron acudir a medidas ‘más fuertes’, programando la realización del ritual de exorcismo.

Para tal fin, el abuelo, un hombre que oficia como pastor de la iglesia Apóstoles y Profetas, de referida localidad, citó a la madre y el tío de Arely en el templo, donde sometieron a la niña a una serie de prácticas que, según las autoridades, derivaron en daños físicos que causaron su deceso.

Según precisan medios internacionales, el ritual habría durado cerca de 12 horas, partiendo de las 6:30 a. m., hora en la que la menor fue llevada a una iglesia de credo pentecostal.

Como parte de los ritos que se adelantaron a Arely, se describió que “para sacarle el demonio”, los tres adultos; la madre, el tío y el abuelo, indujeron el vómito de la niña frente a un altar; situación que advertían era para ‘liberarla del demonio’.

Frente a la resistencia de la niña a los hechos en los que le intentaban inducir el vómito, los adultos la sujetaron con fuerza, tomándola por el cuello, el abdomen y las piernas.

En declaraciones de los responsables recogidas por la cadena CBS, también comentan que ante la resistencia de la pequeña, quien había sido sujetada de pies y manos, ella incluso intentó recurrir a las mordeduras para defenderse, y en su desespero, había expuesto una gran fuerza para intentar contener la presión ejercida por su madre, su tío y su abuelo.

Según declaraciones recogidas por medios internacionales, emitidas por el abuelo, un hombre identificado como René Hernández, cuando lograron hacer que la niña vomitara, pudieron ver que la menor expulsó una sustancia transparente con visos morados, hecho tras el que quedó exhausta y tendida en el suelo, mientras que los familiares continuaban sujetándola, ejerciendo a la vez presión sobre su pecho y espalda.

Los adultos señalan que la menor lloraba, mientras ellos se dispusieron a hacer una larga oración con los ojos cerrados, al término de la cual se percataron que la menor ya no estaba llorando, y, por el contrario, parecía, se había quedado dormida.

En dicha situación, los adultos continuaron rezando, sin percatarse de la que niña podría haber muerto, por lo que no efectuaron ninguna acción encaminada a salvar su vida.

Tras los hechos, y sobre las 8:30 p. m., las autoridades fueron notificadas de la situación, acudiendo al sitio para encontrarse con la triste escena de la menor muerta, y poder emprender la recolección de material probatorio, testimonios y el levantamiento del cuerpo.

Las evidencias recogidas en el lugar señalan que, para el momento en que acudieron las autoridades, habría transcurrido cerca de 2 horas desde el deceso de la niña.

Tras practicarse la autopsia a la menor, los especialistas determinaron que su muerte había sido provocada por un caso de estrangulación, evidenciando otras señas de daños físicos correspondientes a los momentos en que esta era contenida con fuerza durante el ‘rito de liberación’.

Además de lesiones en sus extremidades, la niña presentaba hemorragias internas, y hematomas en pecho y espalda.

Tras los hechos acaecidos, en otra situación que despierta indignación por parte de la comunidad, es la publicación, por parte de la madre, de un video, en el que afirma que tras la muerte de la niña, ‘no tiene ningún remordimiento’, sosteniéndose en la esperanza de que su hija “ya no va a sufrir más”, y advirtiendo que “Dios conoce la verdad de lo ocurrido”, afirmando que ‘él se la llevó.

Tras ser llevada ante los tribunales judiciales por la muerte de su hija, la madre de la menor y sus familiares podrían estar expuestos a una pena mínima de 25 años de cárcel, situación que también podría comprender una cadena perpetua.