Rusia denunció este miércoles el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un buque con bandera rusa en el Atlántico Norte, luego de que Washington anunciara la incautación de un petrolero tras varios días de persecución desde que zarpó de Venezuela.

Moscú aseguró que la actuación estadounidense vulnera principios fundamentales del derecho internacional marítimo y la libertad de navegación en aguas internacionales.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Transporte de Rusia recordó que, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, ningún Estado tiene derecho a emplear la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otro país cuando estas se encuentran en alta mar.

El ministerio precisó que el petrolero Marinera había obtenido un “permiso temporal” para navegar bajo la bandera rusa el pasado 24 de diciembre, por lo que se encontraba legalmente amparado por la jurisdicción de Moscú al momento de los hechos.
Sin embargo, las autoridades rusas señalaron que se perdió todo contacto con la embarcación después de que fuerzas navales estadounidenses la abordaran en aguas internacionales.

Rusia cuestionó la legalidad de la operación y subrayó que la incautación se produjo tras una persecución prolongada, iniciada desde la salida del buque de un puerto venezolano, lo que a su juicio agrava la situación.
Para Moscú, el uso de la fuerza en este contexto no solo afecta a un caso puntual, sino que sienta un precedente que podría poner en riesgo la seguridad del tráfico marítimo internacional.
In two predawn operations today, the Coast Guard conducted back-to-back meticulously coordinated boarding of two “ghost fleet” tanker ships— one in the North Atlantic Sea and one in international waters near the Caribbean. Both vessels —the Motor Tanker Bella I and the Motor… pic.twitter.com/EZlHEtcufX
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) January 7, 2026
Pese a la protesta de Rusia, la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, aseguró que el Marinera (antes Bella-1) llevaba semanas intentando evadir a la Guardia Costera, incluso cambiando su bandera y pintando un nuevo nombre en el casco mientras era perseguido.
“En un intento desesperado y fallido por evadir la justicia. La heroica tripulación del USCGC Munro persiguió a este buque en alta mar y a través de tormentas peligrosas, vigilando diligentemente y protegiendo a nuestro país con la determinación y el patriotismo que enorgullecen a los estadounidenses”, escribió Noem en su cuenta de X.

Y siguió: “Los criminales del mundo están sobre aviso. Pueden huir, pero no pueden esconderse. Nunca cejaremos en nuestra misión de proteger al pueblo estadounidense e interrumpir la financiación del narcoterrorista dondequiera que la encontremos”.
