El representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, afirmó este viernes que el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, fue “traicionado” por altos funcionarios de su propio gobierno, en referencia a los hechos que llevaron a su captura el 3 de enero de 2026. Las declaraciones fueron dadas al canal de televisión Rossiya-24, diferenciando la situación venezolana de otras posibles crisis en Latinoamérica.
“En Venezuela, sin duda, tuvo lugar una traición. Es algo de lo que se habla de manera totalmente abierta. Una parte de los altos funcionarios, de hecho, traicionó al presidente”, dijo el diplomático ruso, quien también destacó que este tipo de estrategia no se replicará en otros países como Cuba. “Ese numerito no funcionará en Cuba”.

El embajador ruso descartó que en Cuba existan traidores internos como los que, a su juicio, colaboraron con Estados Unidos en la caída de Maduro, subrayando que La Habana mantendría posiciones firmes frente a cualquier intento de intervención extranjera. Esta declaración se produce en el marco de las presiones que Estados Unidos ha hecho contra Cuba, aunque Moscú insistió en que por ahora esas amenazas son solo retórica y no una política efectiva.
Adicionalmente, el representante arremetió contra la política de la administración Trump, señalando que se rige bajo la frase: “Si no estás con nosotros, estás contra nosotros (...) Vivas donde vivas, si no sigues las instrucciones de Washington (...) estás en peligro”, dijo.
La postura de Nebenzia también marca un respaldo explícito a Maduro y una crítica implícita a los acontecimientos internos en Venezuela en las últimas semanas. El Kremlin ha defendido tradicionalmente la independencia de sus aliados en América Latina y ha promovido la liberación de Maduro, a quien percibe como un aliado estratégico.

En paralelo a las tensiones diplomáticas con Rusia y sus aliados, la administración del presidente Donald Trump ha tomado decisiones significativas respecto a Venezuela en las últimas semanas. El propio Trump anunció que Estados Unidos reabrirá el espacio aéreo comercial sobre Venezuela, tras el cierre que había impuesto semanas atrás debido a riesgos de seguridad, y que se permitiría que aviones comerciales operen vuelos entre ambos países.
Además de esta medida, la administración Trump emitió una licencia general que permite transacciones comerciales con la empresa petrolera estatal PDVSA y ha levantado parcialmente algunas sanciones sobre el sector energético venezolano, con el objetivo de estimular inversiones y relaciones económicas bajo ciertos términos. A la par, Venezuela firmó una histórica reforma petrolera que cambia por completo la presencia del Estado en el manejo del crudo.
