En el marco de las tensiones que se desarrollan en diferentes partes del mundo, en las que destacan las presiones de Estados Unidos a diferentes naciones en América Latina, Europa y Asia. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha delineado una perspectiva preocupante para este 2026.
Guterres advirtió el viernes de un “inminente colapso financiero” del organismo, en una carta dirigida a los Estados miembros consultada por la AFP. En esta, la figura titular del organismo internacional pidió que los países que “cumplan plenamente y a tiempo con sus obligaciones de pago” o que se haga una revisión “en profundidad de las reglas financieras” de la misma ONU.

Una de las principales causas de este desbalance está en que Estados Unidos ha sido hostil al multilateralismo defendido por la ONU; por ende, ha reducido en los últimos meses su financiación de algunas agencias y negó o retrasó algunos pagos obligatorios. Esta disminución es clave porque los fondos estadounidenses representan un 22 % de la caja anual de la ONU; solo en 2025, los aportes superaron los 820 millones de dólares.
“Ya se han anunciado oficialmente decisiones de no honrar contribuciones obligatorias que financian una parte significativa del presupuesto ordinario aprobado”, lamentó Guterres. Lo que más le preocupa es que esos huecos en el presupuesto obligan a la organización a congelar contrataciones, retrasar pagos al personal o hacer recortes en sus misiones.
“La trayectoria actual no es sostenible. Esta expone a la organización a un riesgo financiero estructural e impone una opción radical: Sea que los Estados miembros acepten revisar en profundidad nuestras reglas financieras, o bien deben aceptar la perspectiva muy real de un colapso financiero”, escribió Guterres.

En una conferencia de prensa de inicio de año, el diplomático portugués planteó que “la cooperación internacional se está debilitando”, con instituciones multilaterales bajo presión y un creciente riesgo de conflictos; por lo tanto, este contexto requiere un enfoque firme en la búsqueda de la paz, la justicia y el desarrollo sostenible, advirtiendo que “la ley del poder está sustituyendo al poder de la ley”.
Guterres hizo hincapié en que se ha golpeado reiteradamente el derecho internacional, lo cual está generando un entorno propicio para crisis y sorpresas a nivel global. En su discurso, el líder de la ONU resaltó que hay “instituciones multilaterales bajo ataque”. Y complementó señalando: “Si queremos un mundo estable, si queremos un mundo en el que la paz pueda sostenerse, en el que el desarrollo pueda generalizarse y en el que, en última instancia, prevalezcan nuestros valores, necesitamos apoyar la multipolaridad”.

En ese sentido, una de las declaraciones más destacadas de Guterres fue su advertencia de que, ante eventuales crisis de seguridad internacional, “solo el Consejo de Seguridad de la ONU puede autorizar el uso de la fuerza” de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas. Esta afirmación cobra relevancia en medio de la estructura que Estados Unidos ha impulsado a través de su ‘Consejo de paz’, que aparta a las Naciones Unidas de la posibilidad de abordar conflictos en diversos frentes.
Además, Guterres alertó sobre la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad para hacerlo más representativo, incluyendo miembros permanentes de África, América Latina y más países de Asia, así como la restricción del poder de veto en situaciones como crímenes contra la humanidad. Según él, sin un equilibrio real de poder en el organismo, el mundo enfrenta mayores riesgos de inestabilidad y conflictos prolongados.
*Con información de AFP.
