El país latinoamericano atraviesa una crisis política desde 2016, lo que ha provocado una marcada inestabilidad institucional. Esto se evidencia en que, en los últimos diez años, ha tenido ocho presidentes.
De ellos, solo Diana Boluarte logró mantenerse en el poder durante tres años, mientras que los demás han permanecido en el cargo alrededor de un año y medio o incluso menos.
El más reciente revés político ocurrió a comienzos de este año, cuando el entonces presidente José Jeri fue destituido tras apenas cuatro meses en el cargo, en medio de acusaciones de corrupción y clientelismo.
En su lugar asumió José María Balcázar, quien ocupa la presidencia desde febrero y convocó elecciones para este domingo.
Para estos nuevos comicios se han registrado cerca de 35 candidatos. Sin embargo, una figura destaca por tratarse de su cuarta participación en una contienda presidencial en Perú.
Se trata de Keiko Fujimori, ex primera dama y excongresista, quien ya se postuló en 2011, cuando perdió frente a Ollanta Humala; en 2016, cuando fue derrotada por Pedro Pablo Kuczynski; en 2021, cuando cayó ante Pedro Castillo.

Keiko Fujimori, fundadora del partido de derecha populista Fuerza Popular, muestra hoy un tono más moderado que en sus campañas anteriores.
Administradora formada en Estados Unidos, madre de dos hijas y divorciada, ha construido durante dos décadas una dinastía política en nombre de su padre, el fallecido expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000).
“No tiene otra alternativa” que ganar en su cuarta postulación consecutiva desde 2011, le dice a AFP el politólogo Carlos Meléndez, quien investiga desde la academia al fujimorismo.

La candidata, de 50 años, se presenta como una opción firme para enfrentar a las bandas de extorsionadores y sicarios, al apelar al recuerdo de su padre, una figura que aún polariza al país.
Aunque condenado por violaciones de derechos humanos y corrupción, Alberto Fujimori es considerado el artífice de la derrota del maoísta Sendero Luminoso, la guerrilla más cruenta de las Américas y cuyos métodos fueron comparados con los Jemeres Rojos de Camboya.

“Nuestro país necesita orden. Y eso ya lo hemos logrado” en los años 1990, dijo Keiko Fujimori durante un reciente debate televisado.
Por ahora, Fujimori lidera las encuestas con un 15 %, según el último sondeo de Ipsos autorizado antes de la prohibición que rige durante la semana previa a la elección.
La ex primera dama promete “mano dura” contra el crimen y retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para implementar “jueces sin rostro” (encapuchados) que juzguen criminales.

En su último acto de campaña, la candidata dio un discurso en el que mencionó que “han pasado 25 años de gobiernos antifujimoristas. ¿Qué hicieron? Nada, responde el público. Exactamente, lo único que hicieron fue poner excusas, insultos, pero no se hacen responsables de sus decisiones”.
Asimismo, pidió a los ciudadanos “una oportunidad”, porque “no he sido presidenta todavía”.
*Con información de AFP.
