Un avión militar con cerca de 60 soldados de las Fuerzas Armadas danesas ha llegado este lunes, 19 enero, al aeropuerto de Kangerlussuaq, en el oeste de Groenlandia, en medio de las tensiones con Estados Unidos por sus pretensiones sobre la isla.
Los militares llegaron con el jefe del Ejército, Peter Boysen, a bordo del mismo avión y después de haber hecho escala en la capital, Nuuk, donde también ha desembarcado un grupo de militares en un nuevo despliegue danés que sigue a las maniobras realizadas por siete países de la OTAN, incluida Dinamarca.
Las tropas danesas se han desplegado de este modo en la septentrional isla desde dos aeropuertos diferentes y con la máxima autoridad del Ejército involucrada, en lo que el Ministerio de Defensa ha descrito como una “contribución sustancial”, según ha recogido la televisión pública danesa DR.
Danish combat troops have arrived
— Orla Joelsen (@OJoelsen) January 19, 2026
The Danish Army Chief, was on board the aircraft that landed on Monday evening in Kangerlussuaq, Greenland.
–TV2 pic.twitter.com/9jfKtRg6O8
Asimismo, las informaciones de la cadena danesa reflejan que varios de los militares portaban insignias del batallón del Regimiento de Ingenieros de Skive.
Entre sus especialidades se encuentran la construcción de fortificaciones, posiciones de combate y obstáculos contra fuerzas hostiles, así como la búsqueda y desactivación de municiones y minas.

Por su parte, la también danesa TV2 ha cifrado en 58 los soldados aterrizados en Kangerlussuaq, indicando también que está previsto que su despliegue en esta localidad dure alrededor de un mes, periodo en el que entrenarán como proteger equipamientos e infraestructuras críticas.
Con todo, el jefe del Ejército ha declarado, a su llegada a Kangerlussuaq con el resto de militares, que, desde su punto de vista, “los ejercicios se volverán más permanentes y veremos una mayor participación de nuestros aliados”, si bien es “la situación la que lo determina”.

Además, Boysen ha descartado que pueda tratarse de ninguna provocación ante las pretensiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia: “Creo que es justo que tengamos una tarea tanto en el marco de la OTAN como a nivel nacional, y luego la asumamos y la practiquemos”, dijo.
Las operaciones, según ambos medios, se encuadran en la operación ‘Resistencia Ártica’, unos ejercicios impulsados por Dinamarca y que han contado con el respaldo y el envío de militares de Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Noruega, posteriormente amenazados con una posible imposición de sanciones por Trump.
Paralelamente, el Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial, integrado por Estados Unidos y Canadá, ha anunciado en redes sociales el envío de aeronaves a la base espacial de Estados Unidos en Pituffik, Groenlandia, donde “apoyarán diversas actividades planificadas desde hace tiempo”.

“Esta actividad se ha coordinado con el Reino de Dinamarca, y todas las fuerzas de apoyo operan con las autorizaciones diplomáticas necesarias”, dijo el comando, subrayando asimismo que “el Gobierno de Groenlandia también está informado de las actividades planificadas”.










