Miles de rescatistas, familiares y voluntarios excavan día y noche entre montañas de concreto para hallar sobrevivientes de los terremotos ocurridos hace más de tres días en Venezuela, que dejaron casi 1.500 muertos y decenas de miles de desaparecidos.

La esperanza de encontrar personas con vida disminuía este domingo a más de 90 horas de los dos terremotos que el miércoles sacudieron este país sumido en una profunda crisis política y económica con segundos de diferencia.
Luego de 72 horas, “la norma es que los cuerpos ya estén sin vida, pero gracias a Dios sería que podamos encontrar a las personas con signos vitales todavía”, dijo a la AFP en La Guaira un rescatista salvadoreño que pidió el anonimato.

La esperanza de los rescatistas continúa, mientras mantienen la búsqueda de más sobrevivientes bajo los escombros. En redes sociales circula un video en el que se observa a un niño con vida, atrapado entre los restos de una estructura, con gran parte de su cuerpo sepultado y solo la cabeza al descubierto.
Además, en las imágenes se observa a los equipos de rescate intentando hidratarlo y tranquilizarlo mientras avanzaban las labores para ponerlo a salvo.
Este caso se suma al rescate de un niño de 11 años, quien fue encontrado con vida entre los escombros durante la noche del sábado.
En la noche del sábado, “fue rescatado con vida un niño de 11 años en Caraballeda. En estas horas cada vida es esperanza para Venezuela”, expresó la presidenta interina Delcy Rodríguez en X, junto a un video del rescate.
El jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, dijo el viernes a la AFP que el saldo de muertos puede subir y que hay más de 50.000 desaparecidos.

El balneario de La Guaira, a 40 kilómetros de Caracas y uno de los más afectados por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que se sucedieron en pocos segundos, parece una zona de guerra. Decenas de edificios colapsaron como castillos de naipes y se transformaron en montañas de arena y escombros.
“Permiso para salvar vidas”
Rodríguez, que gobierna el país de manera interina tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero, anunció el viernes la militarización de La Guaira “para garantizar la seguridad”.

También restringió el acceso a la zona a personas con un salvoconducto emitido por el gobierno. Centenares de médicos, paramédicos, socorristas y voluntarios hicieron fila para tramitarlo.
“Hay que sacar un permiso para salvar vidas, imagínate”, reclamó Carlos Itriago, rescatista de 27 años.
La Guaira ya había sido devastada en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos.
*Con información de AFP.
