Varias compañías petroleras independientes de Estados Unidos se preparan para firmar en los próximos días acuerdos de producción con la estatal venezolana Petróleos de Venezuela (PDVSA), en lo que representa un nuevo paso en la estrategia de la administración de Donald Trump para impulsar la industria energética venezolana.
Según reveló Politico, una ceremonia de firma estaba prevista para realizarse este martes en Houston, Texas, con la participación de representantes de pequeñas y medianas empresas petroleras estadounidenses y altos funcionarios venezolanos. Entre los asistentes esperados figuraban el ministro de Petróleo de Venezuela y el responsable de exploración de PDVSA, aunque el evento podría trasladarse para este miércoles.

Los acuerdos llegan varios meses después de que funcionarios de alto nivel de la Casa Blanca viajaran a Caracas para negociar memorandos de entendimiento que sirvieron de base para futuras inversiones petroleras en el país sudamericano, que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
De acuerdo con Politico, las negociaciones se habían estancado por desacuerdos relacionados con mecanismos de resolución de disputas y otros aspectos regulatorios, además de las consecuencias de los terremotos que golpearon a Venezuela en junio y dejaron miles de muertos.

En julio pasado, el gobierno encabezado por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció nuevas normas destinadas a ofrecer condiciones fiscales más atractivas para compañías petroleras extranjeras interesadas en operar en Venezuela.
El medio estadounidense aseguró además que Washington intensificó recientemente las gestiones para acelerar la firma de los acuerdos. Entre esas iniciativas habría participado el secretario de Estado, Marco Rubio, quien sostuvo conversaciones sobre el papel que podrían desempeñar los ingresos petroleros en la recuperación económica del país tras la emergencia sísmica.

“Hay un reconocimiento renovado por parte de Delcy de que aumentar la producción petrolera es el camino para reconstruir después de los terremotos y lograr lo que su gobierno quiere hacer por las personas que están sufriendo”, dijo a Politico una fuente involucrada en las conversaciones.
Actualmente, Venezuela produce alrededor de 1,25 millones de barriles diarios, según datos citados esta semana por el subsecretario de Energía de Estados Unidos, Kyle Haustveit.

Sin embargo, expertos que hablaron con el medio consideran que el impacto de los nuevos contratos será gradual. David Goldwyn, presidente de la firma de consultoría energética Goldwyn Global Strategies y exfuncionario del Departamento de Estado, estimó que las inversiones de productores independientes podrían agregar cerca de 300.000 barriles diarios durante el próximo año.
La cifra está lejos de los incrementos de varios millones de barriles que algunos sectores en Caracas y Washington aspiran a alcanzar, pero representaría uno de los mayores crecimientos de la producción venezolana en años.

“Solo veremos incrementos graduales hasta que mejoren las reglas de juego, se restablezca completamente el suministro eléctrico y exista un panorama político más claro”, afirmó Goldwyn a Politico.
Los acuerdos también reflejan el creciente peso de Estados Unidos como destino del petróleo venezolano. Según funcionarios estadounidenses que hablaron con Politico, más de 500.000 barriles diarios, cerca de la mitad de la producción venezolana, están llegando actualmente a refinerías estadounidenses diseñadas para procesar crudos pesados como los de Venezuela.
Con esto, Washington busca consolidar la recuperación del sector petrolero venezolano mientras aumenta el suministro de crudo para el mercado estadounidense.
