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Video | Una abuela desesperada separó a cachetadas a adolescentes que peleaban y no paraban

Algunos internautas cuestionan a la mujer por reprimir violencia con más violencia.


A través de las redes sociales circula un video, publicado el pasado 2 de mayo en la plataforma de Twitter, en el que se ve el momento en que una adulta mayor acude a un parque público para separar una fuerte pelea entre dos jóvenes, que por su vestimenta, se presume que son estudiantes de colegio.

En momentos en los que las jóvenes se encuentran jalándose el cabello, dándose puños y revolcándose violentamente en el suelo, mientras que otros estudiantes alientan la confrontación, irrumpe en la escena una adulta mayor que, levantándolas del piso, logra separarlas.

No obstante, lo que despierta curiosidad en los internautas, es que, en su intento por apaciguar los ánimos de las dos ‘luchadoras’, agarra a una de ellas por el cabello, poniéndola violentamente de rodillas, y posteriormente la reprende ‘a cachetadas’ por estar peleando.

Para evitar que la otra joven aproveche la escena de castigo y siga golpeando, la adulta mayor se interpone entre las dos jóvenes, mientras las regaña, indicándoles que “son una vergüenza”, y que no se debe acudir a la violencia, “así no se hace”.

Mientras tanto, y por indicación de la ‘mediadora’, una de las jóvenes levanta un morral que permanecía a un lado de la escena y se va, al tiempo que la otra le advierte a la mujer que intentó evitar la pelea, afirmando “yo le dije que se calmara”.

Ante lo sucedido, y en tono burlón, en el video se escucha al joven que graba la escena decir: así no se hace chicas, muy mal”.

Aunque no se precisa el país donde ocurrió el particular hecho, el usuario que postea el video en Twitter advierte que ocurrió en la Plaza San Martín, y por su acento, podría presumirse que se trata de un parque ubicado en Buenos Aires, Argentina, aunque algunos medios internacionales refieren que la situación tuvo lugar en Lima, Perú.

Opiniones divididas

Tras la difusión del video, las opiniones de los internautas han estado divididas, pues, mientras que unos ven el hecho como una situación bochornosa que despierta risa, para otros es un acto muy serio, cuestionando la actuación de las jóvenes y cómo se permiten llevar los malentendidos a tal punto que decidan resolverlos a golpes.

Sobre la actuación de la mujer, también existen posturas opuestas, pues mientras que algunos aplauden la valentía de la adulta mayor para intervenir en la riña, otros la cuestionan por haber recurrido a métodos violentos para solventar una situación que era sancionable precisamente por ello mismo. En ese mismo sentido, hay quienes aplauden ‘la mano dura’ empleada para castigar el deplorable espectáculo dado por las jóvenes.

Una publicación posterior del mismo joven que posteó el video de la pelea, bautizó lo acontecido como “la mano de Dios”, haciendo alusión a una escena futbolística que marcó la historia de los mundiales, protagonizada por el fallecido futbolista Diego Armando Maradona.

Un caso reciente en Colombia

Esta semana, también a través de las redes sociales, se difundió el video de un acto similar ocurrido en el municipio de Mosquera, Cundinamarca, donde dos adolescentes, portando el uniforme de una institución educativa, también recurrieron a la violencia para ‘resolver’ una disputa, en un hecho que, a diferencia del internacional, además de los jalones de pelo, patadas y puños, presentó el agravante de que una de las jóvenes empleó un bisturí, causándole lesiones a su contrincante.

El hecho centra la atención de las autoridades locales, los organismos de control y las instituciones educativas, pese a que, como lo evidencia el video, la confrontación ocurrió fuera de las instalaciones del colegio.

Según declaraciones entregadas por las directivas del colegio al que pertenecen las menores de la confrontación en Mosquera, Cundinamarca, a medios locales, el hecho, además de acarrear sanciones disciplinarias, merece ser abordado desde los expertos en psicología, condenando que estas situaciones se vean azuzadas por los mismos compañeros.