El cierre parcial de gobierno en los Estados Unidos sigue teniendo repercusiones en el sector aéreo, afectando varios aspectos de la operación y la calidad del servicio.
Trabajadores que se emplean en el control del tráfico aéreo se están viendo obligados a cumplir sus funciones sin el salario respectivo, lo cual está generando presiones en este personal, clave para la seguridad de miles de pasajeros que optan por viajar en avión.
Instalaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA) tienen una escasez tan crítica de controladores, que unas pocas ausencias pueden causar interrupciones, sostiene un análisis de Associated Press.

Se ha conocido que algunos controladores ya han encontrado un segundo empleo que les provee algún sueldo, por lo que optan por tomarlo para cumplir sus obligaciones familiares que no dan espera.
Lo que dice el sindicato de controladores aéreos
Nick Daniels, presidente del sindicato de controladores aéreos, afirma que “los controladores deberían centrarse en garantizar la seguridad de los vuelos, no en preocuparse por cómo pagar sus facturas”.
“No es justo que los controladores se enfrenten a decisiones imposibles sobre si pagar el alquiler, la guardería o la compra de alimentos”, añadió Daniels.

El sindicalista sostiene que los controladores están “cargando con el peso del sistema aéreo nacional y ahora lo hacen sin cobrar. Esto es inaceptable e insostenible. Ningún trabajador estadounidense debería estar jamás en esta situación”.
El estrés crece y con ello los peligros en el tráfico aéreo
La seguridad de la operación aérea es fundamental para el normal desarrollo del servicio, por lo que la labor de un controlador de tráfico de aviones es fundamental.
Es un ejercicio que requiere de concentración, ya que algún error puede comprometer la integridad de pasajeros, pilotos, personal logístico y demás funcionarios de los aeropuertos.
En otras palabras, son los que pueden garantizar desde tierra que los aviones no se crucen ni tengan riesgo de choque entre ellos, y como en todo trabajo, estrés agregado a la función puede significar fallas considerables.
Así bien, varios protagonistas del sector siguen instando a demócratas y republicanos para que lleguen a un acuerdo, antes de que la situación sobrepase la capacidad humana de los trabajadores.










