Ryan Wedding, un excampeón olímpico de snowboard canadiense, acusado de haberse convertido en capo narcotraficante y que ha sido comparado con Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, fue capturado, informaron medios estadounidenses este viernes, 23 de enero.
Wedding, de 44 años, era buscado por Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas y asesinato, y figuraba en la lista de los ‘Diez fugitivos más buscados’ del FBI.

El Departamento de Estado había ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
NBC News, que citó a dos funcionarios policiales estadounidenses, señaló que Wedding estaba bajo custodia, pero no precisó dónde fue arrestado.
Funcionarios estadounidenses habían señalado anteriormente que se creía que Wedding se ocultaba en México.
El director del FBI, Kash Patel, describió a Wedding en una reciente conferencia de prensa como “una versión moderna de Pablo Escobar”, el célebre narcotraficante colombiano que murió en 1993.
Siete personas presuntamente vinculadas a la operación de contrabando de cocaína de Wedding fueron detenidas en Canadá en noviembre, entre ellas su abogado, y Estados Unidos ha solicitado su extradición.
Wedding compitió por Canadá en snowboard en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, donde terminó 24º en el eslalon gigante paralelo.
Wedding, conocido también como ‘El Jefe’, ‘Giant’ y ‘Public Enemy’, está acusado de enviar cientos de millones de dólares en cocaína desde Colombia, a través de México, hacia Estados Unidos y Canadá.
Producción de cocaína colombiana
La organización criminal liderada por Wedding se encargaba del tráfico de cocaína producida en Colombia, transportada por rutas internacionales hacia México, donde el Cartel de Sinaloa les brindaba protección, almacenamiento y ayuda logística. Wedding hacía uso de ‘empresas fachada’, registradas a nombre de otros de sus colaboradores, para transportar la droga en camiones hasta Estados Unidos, utilizando la frontera con California.
Ya en Estados Unidos, otros colaboradores ubicados en otras ciudades facilitaban la llegada del cargamento hacia Los Ángeles. Pero no se detenían ahí; el cargamento seguía su curso hasta Canadá y, para ocultar las ganancias, hacían uso de diferentes empresas en México, Canadá y Europa, dedicadas a diferentes oficios.
Además de la red organizada para su distribución, la organización contaba con un alto nivel técnico, valiéndose de recursos como transferencias internacionales, criptomonedas, triangulación de recursos y compra de bienes de lujo.
*Con información de AFP.









