El tiempo se agotó para miles de ciudadanos somalíes en Estados Unidos.
El gobierno de Donald Trump decidió no renovar el Estatus de Protección Temporal para Somalia, una medida humanitaria vigente desde 1991, obligando a sus beneficiarios a abandonar el país antes del 17 de marzo o quedar expuestos a la deportación.
Miles de somalíes deben salir de Estados Unidos antes del 17 de marzo, luego de la cancelación del TPS

En un giro de política inmigratoria que marca un punto de inflexión para decenas de miles de inmigrantes, el gobierno de Estados Unidos ha decidido dar por terminada la protección que permitía a ciudadanos somalíes residir temporalmente en el país, obligándolos a abandonar el territorio antes del 17 de marzo de 2026.
Esta fecha coincide con el vencimiento de la extensión más reciente del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), una medida humanitaria que había amparado a somalíes por décadas.
La decisión fue confirmada por reportes de la agencia Reuters y otros medios, que señalan que la administración determinó que las condiciones en Somalia han mejorado lo suficiente como para que ya no sea “temporariamente inseguro” regresar.
Sin embargo, ello contradice evaluaciones humanitarias independientes sobre la violencia persistente en ese país africano.
El TPS para Somalia fue originalmente otorgado en 1991, durante la presidencia de George H. W. Bush, tras el estallido de una guerra civil que ha generado desplazamientos y crisis humanitarias continuas.
Desde entonces, el programa fue extendido o rediseñado en múltiples ocasiones, siendo la más reciente una extensión y rediseño de 18 meses que expirará el 17 de marzo de 2026.
Ahora, el ultimátum obliga a miles de beneficiarios a tomar decisiones difíciles: buscar otras vías migratorias, regresar a un país con inseguridad persistente, o enfrentar la deportación forzada.
TIME'S UP: Thousands of Somali nationals living in the U.S. must leave the country by March 17, after the Trump administration's decision to end temporary protection status for Somalia.
— Fox News (@FoxNews) January 13, 2026
The move comes as DHS continues ICE operations in Minnesota, following a widespread fraud… pic.twitter.com/9BqnPgfDrl
Una protección temporal que llega a su fin
El Estatus de Protección Temporal fue creado por el Congreso de los Estados Unidos en 1990.
El objetivo fue el de ofrecer refugio legal a personas que ya estaban en territorio estadounidense y no podían regresar a sus países de origen por conflictos armados, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias.
Bajo este estatus, los beneficiarios podían vivir y trabajar legalmente en EE. UU., aunque sin un camino directo hacia la residencia permanente o la ciudadanía.
La extensión vigente para somalíes se aunimció en julio de 2024 mediante una publicación en el Federal Register, la cual detallaba que la designación de Somalia para TPS y su rediseño serían válidos desde septiembre de 2024 hasta marzo de 2026.
Ese aviso estableció, además, que los somalíes que ya tenían TPS y cumplían con los requisitos debían re-registrarse para mantener su estatus y autorización de empleo hasta la nueva fecha de expiración.

Sin embargo, con el cambio de administración y una política migratoria más estricta, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) han decidido no extender nuevamente el TPS para Somalia.
Como resultado, años de protección que han permitido da cientos de familias construir vidas en Estados Unidos se extinguen.
La comunidad somalí en Estados Unidos, particularmente en estados como Minnesota, hogar de la mayor población somalí del país, ha recibido la noticia con preocupación y protestas.
Líderes comunitarios y defensores de derechos humanos advierten que regresar a Somalia, aún afectada por violencia, crisis económica y amenazas de grupos armados, podría poner en riesgo la vida de quienes han formado hogares, familias y carreras en Estados Unidos.
La cuenta regresiva continúa y los miles de somalíes bajo TPS tienen ahora poco más de dos meses para regularizar su situación o enfrentar el retorno a un país marcado por la inestabilidad.










