Andrea Romero y sus dos hijas, Valery y Juliana, relataron en una entrevista con N+Univisión que luego de estar dos años viviendo en Estados Unidos, fueron detenidas por el ICE y, tras estar 2 meses privadas de su libertad, las deportaron a Colombia.

A pesar de que para la familia era un anhelo volver a Colombia, las condiciones en las que lo hicieron nunca se lo llegaron a imaginar. Según el relato, la mujer llegó con sus hijas al país tan solo con la ropa que tenían puesta, a empezar de cero en el lugar que las vio nacer.
“Ahí empezó la odisea porque yo dije: ‘¿Ahora para dónde cojo?’. Sí ha sido un poco complejo enfrentarse nuevamente a ese golpe de realidad, de ‘llegar uno y bueno, ¿ahora qué voy a hacer?’“, señaló Andrea para el medio estadounidense.

Valery es una de las hijas de Andrea, tan solo tiene 14 años y en la entrevista reveló que se autolesionó cuando permanecía bajo custodia de ICE: “Me pegaba contra el piso y ahí fue que me di cuenta: ‘No estoy bien aquí’”.
La menor estuvo detenida en Dilley y fue allí cuando enfrentó episodios de depresión y ansiedad severa. Valery denunció que no contaba con medicamentos ni atención médica adecuada y, al liberarla, solo le dieron medicina para tres días.
Tras el episodio de salud que tuvo Valery, las autoridades norteamericanas decidieron deportar a Andrea y sus dos hijas inmediatamente.

En Colombia están iniciando de cero
Andrea es enfermera de profesión; sin embargo, asegura que, por durar dos años sin ejercer, se le complica más su búsqueda laboral.
“Llegamos sin nada, entonces, todo el tema de ropa, de pagar arriendo, de volver otra vez a conseguir todo para empezar nuevamente ha sido como un poquito complicado”, señaló en la entrevista.

Sin recursos, Andrea necesita atención especial con su hija, ya que teme que se repita un episodio en el que se haga daño, tal como sucedió en Dilley.
“Mis hijas necesitan del medicamento, mis hijas necesitan los uniformes, mis hijas necesitan un hogar, una comida, que, para mí, en estos momentos, ha sido muy difícil”, dijo Andrea entre lágrimas.
La situación de Andrea se complica tras asegurar que sus gastos fijos en Colombia superan los mil dólares, por lo que se ha registrado en una página para recaudar fondos.
