Una niña colombiana de 14 años detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos escribió una carta en la que describe su experiencia como “un infierno”.
El testimonio genera preocupación y debate sobre las condiciones de detención de menores migrantes y el impacto psicológico del encierro.

Un caso que reabre el debate sobre el trato a menores migrantes en centros de detención de EE. UU.
Una adolescente colombiana de 14 años, identificada como Gaby M. M., escribió una carta desde un centro de detención migratoria en Texas que genera preocupación sobre el trato a menores migrantes en Estados Unidos.
En el documento, difundido en redes sociales, la menor describe el encierro, la angustia emocional y las condiciones que enfrenta tras permanecer casi tres semanas bajo custodia del ICE.
La carta publicada con información del ICE y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU. está dirigida a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
En ella relata cómo la adolescente fue detenida en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, una de las instalaciones más grandes para familias migrantes en territorio estadounidense.
No es la única colombiana. Esta es la carta de Gaby M.M de 14 años. "Yo no sé qué hacer, me aburro". pic.twitter.com/uSII2nFLAd
— Camilo Andrés García (@hyperconectado) February 10, 2026
En el texto, la joven afirma que desde su llegada no ha recibido educación ni ha podido ver a sus familiares o amigos, y que la tristeza se ha convertido en una constante en su vida diaria.
También describe sentimientos de cansancio, desánimo y encierro, y critica la alimentación y la falta de actividades acordes a su edad.
“Quiero decirte cómo me siento y es un infierno”, afirma en uno de los fragmentos más difundidos de la carta.
Además de narrar su experiencia personal, la menor denuncia presuntos tratos inhumanos por parte de algunos trabajadores y agentes migratorios.
“Los trabajadores tratan a los residentes de forma inhumana; no quiero imaginar cómo actuarían si no estuvieran supervisados”, escribió.
Por otra parte, advierte que existen personas detenidas durante meses sin información clara sobre sus procesos legales.
Su testimonio se suma a otras cartas difundidas recientemente por niños migrantes recluidos en el mismo centro, lo que reactivó el debate en Estados Unidos sobre el uso de centros de detención para menores y las consecuencias psicológicas del encierro prolongado.
Datos del propio ICE indican que entre enero y octubre de 2025 cerca de 3.800 menores ingresaron a centros de detención para familias migrantes, con un aumento significativo en el promedio diario de niños bajo custodia.

La carta de la adolescente colombiana ha reavivado la discusión sobre las prácticas migratorias en Estados Unidos y el impacto humanitario que enfrentan los niños migrantes en contextos de detención, en medio de un debate político y social que continúa creciendo en ese país.
El testimonio de Gaby no es el único. En redes sociales circula la carta de Susej F., un niño venezolano de 9 años que, según su relato, lleva 50 días detenido en el mismo centro de Dilley junto a su madre.
En su mensaje, el menor expresa el deseo de regresar a Venezuela y describe cómo la experiencia de detención cambió su visión sobre el país al que llegó buscando protección. “Ver cómo tratan a personas como yo, los inmigrantes, cambia mi perspectiva sobre los Estados Unidos”, escribió.
