El secretario de Estado Marco Rubio prepara una oferta sin precedentes: Estados Unidos evalúa pagar hasta USD 700 mil millones por Groenlandia, según reveló NBC News, en una jugada estratégica que reaviva la tensión geopolítica en el Ártico.

Precio y contexto: entre 500 y 700 mil millones de dólares
Aunque varias cifras han circulado en medios, la más citada en reportes internacionales es la de hasta 700 mil millones de dólares, producto de cálculos internos que tienen en cuenta no solo el valor económico del territorio ártico sino su importancia estratégica.
El precio estimado no responde únicamente al valor territorial de Groenlandia, sino a un cálculo mucho más amplio.
Esto incluye compensaciones económicas, acuerdos de seguridad a largo plazo y al impacto fiscal de integrar un territorio autónomo con escasa población pero enorme valor estratégico.
La magnitud de este monto ha generado debates intensos en Washington, donde algunos legisladores han cuestionado tanto la viabilidad económica como política de una transacción de este calibre.
Según NBC News, el secretario de Estado lidera la evaluación interna sobre una eventual oferta por Groenlandia.
Este movimiento que responde tanto al reposicionamiento de Washington en el Ártico como a la creciente presencia de Rusia y China en la región.
Aunque no existe una propuesta formal presentada, fuentes citadas por el medio señalan que Rubio ha impulsado el análisis del costo, estimado entre 500 y 700 mil millones de dólares.
Se trataría de una de las operaciones geopolíticas más costosas y sensibles de la historia moderna de Estados Unidos.
🇺🇸🇬🇱‼️ | Según NBC News, el Secretario de Estado Marco Rubio prepara una oferta para que Estados Unidos adquiera Groenlandia, una movida geopolítica que vuelve a sacudir el tablero del Ártico frente a Rusia y China. Expertos estiman que la operación podría costar entre 500 y 700… pic.twitter.com/Lz9bDqwKDq
— UHN Plus (@UHN_Plus) January 14, 2026
Rechazo diplomático y fricciones geopolíticas
La respuesta de las autoridades danesas y groenlandesas ha sido contundente: Groenlandia no está en venta y cualquier intento de transferencia de soberanía debe decidirlo el propio pueblo groenlandés dentro del marco del Reino de Dinamarca.
En reuniones recientes en Washington entre representantes de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia, las posturas siguieron distanciadas.
Dinamarca reafirmó su compromiso con la soberanía territorial y la cooperación dentro de la OTAN, mientras que Groenlandia insistió en mantener su estatus actual y rechazó cualquier propuesta de anexión externa.
Paralelamente, la sola idea de pagar cientos de miles de millones de dólares por un territorio que no desea cambiar de bandera ha provocado fuertes reacciones en la comunidad internacional y entre aliados europeos.
Varios países han mostrado su preocupación por el impacto que una negociación de este tipo podría tener en la estabilidad de la alianza atlántica y en la integridad del derecho internacional.
Ahora mismo, más allá de las cifras y los escenarios planteados, la “compra” de Groenlandia sigue siendo un ejercicio de política y estrategia internacional, sin acuerdos ni pasos formales que indiquen que ese monto multimillonario realmente cambiará de manos en el futuro inmediato.

La cifra multimillonaria estimada por expertos refleja hasta qué punto el Ártico se ha convertido en un tablero central de la competencia global, donde el valor ya no se mide solo en kilómetros o población, sino en influencia, seguridad y control futuro de recursos clave.
Es necesario recalcar que los 700 mil millones son parte de un cálculo teórico, no una partida presupuestaria real aprobada aún por el Congreso.










