La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes 3 de febrero un proyecto de financiación con el objetivo de poner fin al cierre parcial del gobierno federal, en medio de la confrontación entre republicanos y demócratas por el presupuesto del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La sesión estaba programada para efectuarse cerca de las 13H00 (18H00 GMT) y, a partir de esta, se dieron por concluidos los tres días de parálisis que ya se iban acumulando.

El resultado, sin embargo, parecía estar a la deriva, luego de que varios legisladores republicanos amenazaran con votar en contra, pues se negaban rotundamente a renegociar el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional, del que dependen distintos organismos como el ICE, tal como han exigido los demócratas.
Si todos los demócratas hubieran votado en contra del texto propuesto, con apenas un voto discrepante entre las filas republicanas, el proyecto sería rechazado.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, pasó gran parte del lunes negociando con los legisladores de su partido para evitar que esto suceda y se pudiera avanzar en la aprobación del mismo.
Donald Trump buscó el lunes convencer a sus partidarios: “Debemos reabrir el Gobierno y espero que todos los republicanos y demócratas se unan a mí para apoyar esta ley”.
El conflicto en torno a este proyecto de financiación tiene su origen en las recientes muertes de dos manifestantes en Mineápolis a manos de agentes federales, hechos que llevaron a que personas salieran a protestar en contra de las acciones violentas que, según denuncian, ha perpetrado el ICE.
Los demócratas insistían en su negativa de votar cualquier presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional si no se reforman los protocolos del ICE, como el uso de cámaras corporales para los agentes, la prohibición de vestir pasamontañas y la exigencia de que toda detención vaya precedida de una orden judicial.

Hace algún tiempo se descubrió que oficiales de este servicio estaban optando por usar ropa de civil, dejando de lado su habitual vestimenta de dotación, con el fin de no levantar sospechas en medio de los operativos que se adelantaban.

“Nadie está por encima de la ley. Los agentes del ICE deberían estar sujetos a las mismas normas que cualquier otro miembro de las fuerzas del orden de este país”, declaró Hakeem Jeffries, líder de los demócratas en la Cámara de Representantes.
El Gobierno de los Estados Unidos, en cabeza del mandatario republicano Donald Trump, ha promovido fuertes políticas migratorias como parte importante de su agenda para el país norteamericano.
*Con información de AFP










