El Gobierno de Estados Unidos, en cabeza del mandatario republicano Donald Trump, busca frenar el aumento de la gasolina provocado por la guerra en Oriente Medio, por lo que ha adoptado varias medidas, entre ellas una flexibilización de sanciones a Venezuela.

Desde los primeros ataques a Irán lanzados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, los precios del petróleo crudo se han disparado, lo que naturalmente ha ocasionado también un incremento en los precios de la gasolina.
En las gasolineras de Estados Unidos, un galón (3,78 litros) cuesta ahora cerca de 3,84 dólares, frente a los 2,98 dólares a finales de febrero, según datos de la asociación automovilística estadounidense AAA.

La represalia de Teherán a los ataques paralizó en gran medida el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz y afectó las cadenas de suministro de energía.
En tiempos de paz, alrededor de una quinta parte del petróleo crudo y del gas natural licuado del mundo pasan por esta vía marítima crucial, lo que hace que la situación actual sea especialmente preocupante para la estabilidad de los precios, que han ido en aumento.
Donald Trump se enfrenta a un año crucial, con las elecciones legislativas de mitad del mandato cada vez más cerca.
En este contexto, el mandatario anunció este miércoles su decisión de emitir una exención de 60 días a la Ley Jones, la cual entró en vigor hace más de cien años. Esta medida levanta durante ese período la prohibición de que embarcaciones con bandera extranjera transporten carga entre puertos estadounidenses.
Se trata de una medida para mitigar las “disrupciones a corto plazo en el mercado petrolero” derivadas del conflicto, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Esta acción permitirá que recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón fluyan libremente hacia los puertos estadounidenses durante sesenta días”, aseveró.

La Ley Jones de 1920 tenía como objetivo promover la construcción naval estadounidense; sin embargo, sus críticos sostienen que obstaculiza el libre comercio y ha encarecido los costos para los consumidores.

Por su parte, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió también el miércoles una licencia para autorizar ciertas transacciones entre entidades estadounidenses y la empresa petrolera estatal de Venezuela, PDVSA.
“Esta licencia beneficiará tanto a Estados Unidos como a Venezuela, al tiempo que respaldará el mercado energético mundial al aumentar la oferta de petróleo disponible”, dijo un portavoz del Departamento del Tesoro.
*Con información de AFP.
