Liam Conejo Ramos, de tan solo cinco años, fue detenido y hoy está con su padre en el centro de detención familiar más grande de Estados Unidos en el estado de Texas.
La detención de Liam Conejo Ramos en Minnesota fue el motivante para el inicio de las protestas de este fin de semana en territorio estadounidense. A pesar de los fríos extremos en el país norteamericano, el sentir de la ciudadanía se hizo sentir.

El abogado de la familia ecuatoriana asegura que el padre del menor no cometió ningún delito; el ecuatoriano permanece privado de libertad con su hijo Liam. El hombre, en juicio, presentó una demanda contra la secretaria del ICE, Kristi Noem, y otros funcionarios federales.

Mientras tanto, un juez federal decretó que Liam Conejo Ramos y su padre, Adrián Conejo Arias, no serán trasladados por ninguna razón.
“... Cualquier posible o anticipada remoción o transferencia de los peticionarios Adrian Conejo Arias y L. C. R., un menor de edad, queda INMEDIATAMENTE SUSPENDIDA hasta nueva orden de este tribunal”, decretó el documento judicial.
La sentencia añade: “NO DEBERÁN TRANSFERIR a los peticionarios Adrian Conejo Arias y L. C. R., un menor de edad, fuera de este distrito judicial durante la tramitación de este litigio y hasta nueva orden de este tribunal”.
¿Buscaban detener a más miembros de la familia por el menor?

La familia del menor insiste en que lo sucedido a las afueras de la casa fue un abuso, y un pastor cercano a la familia insinuó que ICE sí utilizó al menor para que la madre saliera.
El pastor Amezcua declaró: “Los agentes de ICE estaban tratando de usar al niño para que ella saliera de su casa, pero los vecinos… le aconsejaron que no lo hiciera”.
Se reconoce que la madre de Liam Conejo Ramos está embarazada y tiene un hijo adolescente. Según lo declarado por el Amezcua, la mujer estaba aterrorizada.

A lo que la agencia migratoria respondió: “No usamos ni nunca hemos usado a un niño como cebo”, ante las insinuaciones y los señalamientos de representantes políticos demócratas en donde aseguraban que la detención de Liam Conejo era una “carnada”.
Zena Stenvink, la superintendente del distrito escolar Columbia Heights, ha estado muy presente en el caso del menor y declaró que los oficiales llevaron a Liam Conejo a la puerta de su casa y “le ordenaron que llamara a la puerta y pidiera que le dejaran entrar, para ver si había alguien más en casa, utilizando esencialmente a un niño de cinco años como cebo”.
