Minneapolis fue nominada al Premio Nobel de la Paz 2026 en un contexto marcado por protestas contra las operaciones de ICE y un creciente debate nacional sobre derechos civiles e inmigración.

La propuesta, impulsada por The Nation, busca reconocer a la ciudad como un símbolo de resistencia comunitaria y movilización pacífica.
Minneapolis, la ciudad estadounidense conocida internacionalmente por su diversidad cultural y por ser un epicentro de debates sobre justicia social, ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz 2026.
Es un gesto sin precedentes que refleja la polarización y la crisis humanitaria en torno a las políticas migratorias de Estados Unidos.
La nominación fue presentada por la revista progresista The Nation, que envió una carta al Comité Nobel Noruego proponiendo que “la ciudad de Minneapolis y su gente” merecen el reconocimiento por su trabajo en defensa de la democracia, los derechos humanos y un mundo más pacífico.
Este planteamiento rompe con la tradición del premio, que desde 1901 ha sido otorgado exclusivamente a individuos u organizaciones, nunca a un municipio completo.

La pugna por este galardón surge en medio de una crisis social y política en la ciudad
A partir de finales de 2025, el gobierno federal de Estados Unidos intensificó las acciones de inmigración bajo una operación denominada Operation Metro Surge.
El hecho se caracterizó popr el desplazamiento de miles de agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE) y de la Patrulla Fronteriza en el área metropolitana de Minneapolis-Saint Paul.
Según los defensores de derechos civiles, estas acciones utilizaron tácticas agresivas que incluyeron arrestos sin advertencia y presencia militarizada en barrios residenciales, lo que intensificó la sensación de miedo entre las comunidades inmigrantes.
La nominación al Nobel se sitúa en el contexto de protestas masivas y manifestaciones ciudadanas que, en gran parte, han sido no violentas.
Además, han buscado denunciar lo que muchos ven como una “guerra contra los inmigrantes” dentro del propio territorio estadounidense.
La carta de nominación de The Nation no solo subraya la capacidad de la comunidad para organizarse pacíficamente.
También enmarca la respuesta de Minneapolis como un ejemplo contemporáneo de resistencia cívica y solidaridad en tiempos de polarización política intensa.
La publicación incluso evoca la filosofía de líderes históricos de la no violencia, aunque la nominación, por sí sola, no garantiza que la ciudad avance en las deliberaciones del Comité Noruego.

El proceso oficial del Premio Nobel de la Paz prevé que los nominadores calificados presenten una lista de candidatos antes de la fecha límite.
Pero el Comité Nobel no divulga públicamente las consideraciones internas ni confirma si una nominación pasa a la lista final de contendientes.
De avanzar en el proceso, Minneapolis sería la primera ciudad en la historia en ser seriamente considerada para este galardón, un símbolo potente en el debate global sobre cómo las sociedades responden a la injusticia, al poder estatal y a las crisis de derechos humanos en pleno siglo XXI.
