El clima en Estados Unidos ha sido cada vez más severo en los últimos meses. Se ha registrado uno de los inviernos más fuertes del país, debido al paso del vórtice ártico que ha traído consigo varias tormentas de nieve. Pese a que la tormenta más fuerte ya azotó el país, incluso golpeando estados donde no es usual el clima frío, este fin de semana se evidencia la presencia de un “ciclón bomba” que prendió las alarmas.
Las zonas más afectadas, según las agencias meteorológicas, están ubicadas en la costa este del país, desde el estado de Virginia hasta Carolina del Sur; también estaría afectado Carolina del Norte. Maine, Boston, Filadelfia, Washington, Maryland, Delaware, Nueva Jersey, Nueva York, Kentucky y Tennessee van a enfrentar fuertes nevadas durante todo el fin de semana.

El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) anunció que estas pueden ser las temperaturas más bajas registradas en largos años. “Las temperaturas mucho más bajas de lo normal deberían persistir a través de todo el este de Estados Unidos”, advirtieron los expertos en clima durante la semana.

El ciclón bomba es una versión invernal de un huracán, el cual se ha estado formando desde el pasado viernes, 30 de enero. El paso de la nueva tormenta provoca condiciones climáticas severas, como vientos huracanados, nevadas torrenciales y temperaturas muy por debajo del promedio

Uno de los efectos de este fenómeno son las intensas nevadas, pues se espera una caída de nieve de al menos 15 centímetros en los estados mencionados, especialmente en Carolina del Norte y del Sur, en una parte de Georgia y al sur de Virginia.

Las autoridades locales han advertido a los ciudadanos sobre los efectos del clima severo, pidiendo resguardarse en casa y evitar salir a las calles para no hacer parte de accidentes, en especial automovilísticos, pues las calles se ponen resbalozas por el hielo y peligrosas para la conducción. También se ha advertido que puede haber modificaciones en los vuelos, retrasos o cancelaciones porque el clima puede limitar las operaciones aéreas.


Para hacer frente a las condiciones climáticas, se insta a los estadounidenses abastecerse de comida y elementos necesarios para no salir de casa hasta que el clima vuelva a ser amigable. Al mismo tiempo, se ha recomendado estar alerta a las actualizaciones de las autoridades, que además ya han definido rutas de acción en caso de incidentes por el frío extremo.
