La cadena estadounidense Artist & Craftsman Supply, un referente independiente en la venta de materiales artísticos durante más de cuatro décadas, se acogió voluntariamente al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos
La decisión refleja la presión creciente que enfrentan los minoristas especializados en un mercado cada vez más dominado por grandes plataformas y el comercio digital.

Artist & Craftsman Supply se acoge al Capítulo 11 para evitar el cierre de sus tiendas
De acuerdo a lo que dice un artículo publicado por Newsweek, la solicitud de bancarrota fue presentada el 21 de diciembre de 2025 ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Maine por la empresa matriz Artstock.
La compañía reportó activos y pasivos estimados entre 10 y 50 millones de dólares, además de una cartera de entre 100 y 199 acreedores.
Actualmente, operan 18 tiendas en 11 estados, incluyendo California, Nueva York y Pensilvania, y emplea a más de 130 personas.
El proceso fue firmado por el director ejecutivo, Robert “Bob” Landry, y quedó bajo la supervisión del juez Peter G. Cary.
A diferencia de una liquidación, el Capítulo 11 permite a la empresa continuar operando mientras reestructura sus finanzas y renegocia sus deudas, una estrategia cada vez más utilizada por cadenas medianas que buscan ganar tiempo frente a un entorno económico adverso.

Bancarrota de tiendas especializadas expone la crisis del retail creativo en EE. UU.
En un comunicado difundido a través de su cuenta oficial de Instagram, Artist & Craftsman Supply aseguró que la medida fue voluntaria y que no contempla cierres inmediatos ni despidos masivos.
La empresa también afirmó que seguirá aceptando tarjetas de regalo y mantendrá activo su programa de fidelización, que cuenta con cerca de 120.000 miembros, en un intento por preservar la confianza de su base de clientes.
Especialistas en comercio minorista, citados por medios económicos, señalan que el caso ilustra los desafíos estructurales del sector: altos costos operativos, encarecimiento del crédito y cambios en los hábitos de consumo.

Esto ha reducido el tráfico en tiendas físicas. De acuerdo con registros judiciales, una reunión de acreedores fue programada para enero de 2026, un hito clave para determinar el rumbo de la reestructuración.
El episodio se suma a una ola de procesos de bancarrota en el retail estadounidense y plantea interrogantes sobre el futuro de las tiendas independientes de arte, tradicionalmente sostenidas por comunidades creativas locales, pero ahora obligadas a reinventarse para competir en un mercado cada vez más concentrado.










