Una corte en Nueva York emitió un veredicto sin precedentes al conceder 2 millones de dólares a una joven que se sometió a una doble mastectomía a los 16 años, como parte de su transición de género.
Este ha sido el primer juicio exitoso por negligencia médica presentado por una persona detransicionada en Estados Unidos.

El fallo abre un nuevo frente legal y podría endurecer los protocolos médicos
En un veredicto que expertos legales y sanitarios han calificado como histórico, un jurado civil de Westchester (Nueva York) otorgó 2 millones de dólares a una mujer que demandó a profesionales médicos por negligencia, tras someterse a una doble mastectomía a los 16 años como parte de un proceso de transición de género.
Es la primera vez que en Estados Unidos una persona que detransicionó, es decir, que abandonó un proceso de transición de género y regresó a su identidad asignada al nacer, logra una indemnización en un juicio, por mala praxis médica, como se explica en One America News Network.
La demandante, Fox Varian, ahora de 22 años, acusó al psicólogo Kenneth Einhorn y al cirujano plástico Simon H. Chin de no seguir los estándares de atención adecuados antes de autorizar una intervención quirúrgica irreversible cuando era menor de edad.
El jurado encontró que ambos profesionales incumplieron con el estándar médico de cuidado al omitir pasos clave de evaluación.
Esto implica, no explorar completamente otras condiciones de salud mental, como ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y trastorno de déficit de atención, antes de recomendar la cirugía en 2019.
Un precedente que podría cambiar la atención médica en menores
De acuerdo a lo que se ha publicado en Libertad Digital, durante el juicio de tres semanas, la defensa de Varian presentó evidencias de que los médicos “aceleraron” el proceso de transición.
La madre de Varian testificó que inicialmente se opuso a la intervención, pero cedió tras el consejo del psicólogo, quien advirtió sobre riesgos de autolesión si no se procedía con la operación.
El jurado desglosó la compensación en 1,6 millones de dólares por dolor y sufrimiento pasado y futuro y 400.000 dólares para gastos médicos futuros, reflejando tanto las consecuencias físicas como emocionales que Varian atribuyó al procedimiento.
Varian, que detransicionó varios años después de la cirugía, ha expresado que el impacto de la operación fue duradero tanto física como emocionalmente.
Así, el juicio representa una forma de rendir cuentas a quienes tomaron decisiones médicas definitivas sobre su cuerpo, siendo todavía una adolescente.

Es importante subrayar que la decisión judicial no dictamina sobre la legitimidad general de la atención de afirmación de género como práctica médica, un tema que sigue siendo altamente debatido en Estados Unidos y otros países.
El juicio se centró en si los médicos cumplieron con su obligación de diligencia profesional con un paciente menor de edad.
