Zulma Guzmán Castro todavía permanece en Reino Unido mientras que se adelanta su proceso de extradición para que venga a Colombia y responda ante la justicia.
La mujer tiene una orden de captura vigente tras ser acusada de envenenar y matar a dos niñas en Bogotá. Una de las menores era hija de un hombre con el que ella salió, por lo que se presume que detrás de todo hay una supuesta venganza.

Durante varias semanas, las autoridades colombianas rastrearon a la también empresaria, pero no se conocía su rastro. Sin embargo, esto cambió después de que las autoridades británicas confirmaran que fue rescatada del río Támesis, en Londres.
El diario El Tiempo confirmó recientemente que la Fiscalía General de la Nación, la Cancillería y el Ministerio de Justicia han intensificado las gestiones en los últimos días para que Guzmán vuelva a Colombia en cuestión de semanas.

De hecho, la Fiscalía envió una paquete completo sobre el proceso que tiene que enfrentar la mujer, en el que están varias de las pruebas que se tienen y que demostrarían su autoría en la muerte de las dos pequeñas.
En estas mismas comunicaciones, el ente acusador aseguró que la hoy procesada representa un alto “nivel de peligrosidad”, recordando que está siendo buscada por los delitos de homicidio y tentativa de homicidio.

Por ello, se le pidió a las autoridades británicas que tengan una vigilancia reforzada, teniendo en cuenta que actualmente se encuentra en un hospital por lo ocurrido en el río Támesis.
Otro detalle importante, según el mencionado medio de comunicación, es que la señalada asesina actualmente se encuentra bajo el amparo de la ley de salud mental del país europeo, lo que puede extenderse por hasta 28 días.

Durante este tiempo, Guzmán no comparecería ante el Tribunal de Westminster, instancia que es necesaria para que se pueda llevar a cabo su extradición a Colombia. Una vez reciba el alta médica, esto se podrá hacer.
Mientras esto sucede, desde la Cancillería, especialmente por medio de la embajadora en Reino Unido, Laura Sarabia, se ha mantenido una comunicación constante entre ambos países para despejar cualquier duda que exista sobre el proceso y lograr, de esta manera, que se cumpla con todo lo exigido por la ley para que Zulma Guzmán vuelva al país y responda por lo que presuntamente hizo.
Pese a las pruebas que tiene la Fiscalía, desde el primer momento la mujer ha sostenido que es inocente y que se trata de una trampa para dañar su buen nombre. Lo cierto es que no se entregó a la justicia y algunas informaciones apuntan a que intentó quitarse la vida.
Si todo sale como lo esperan las autoridades colombianas, la hoy procesada podría estar en cuestión de semanas en el país para que se inicie el proceso en su contra.
