En una operación conjunta entre la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN) de la Policía Nacional y la Policía Federal Australiana (AFP), se logró la retención con fines de extradición de Arash Ebrahimi Far, conocido como alias Ash.

El sujeto, de nacionalidad australiano-iraní, era considerado un objetivo de alto valor por la justicia de Australia y contaba con una Notificación Roja de INTERPOL.

La interceptación tuvo lugar en las instalaciones del hospital del municipio de Copacabana, Antioquia. Las autoridades sorprendieron al prisionero cuando intentaba abandonar el centro médico para eludir el cerco policial, donde se recuperaba de una lesión sufrida por impacto de arma de fuego en hechos que están bajo investigación.
Modus operandi y permanencia en Colombia
Según las investigaciones judiciales internacionales, Ebrahimi Far ejercía como uno de los principales cabecillas de una red narcocriminal de gran escala.

La organización introducía grandes cargamentos de droga, manejaba fondos en efectivo de procedencia ilícita y arsenales de armas, coordinando sus movimientos a través de plataformas de comunicaciones cifradas para no ser detectada por agencias de inteligencia.
Se logró establecer que el ciudadano extranjero permanecía oculto en territorio colombiano desde diciembre de 2018. Durante casi seis años, alias ‘Ash’ utilizó al país como plataforma logística para continuar articulando y dirigiendo operaciones delictivas hacia el exterior sin levantar sospechas locales.
Proceso de extradición hacia Australia
El director de la DIJIN, coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, destacó que el operativo reafirma la cooperación entre agencias internacionales para evitar que el país sea refugio de redes criminales.

El retenido quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación para avanzar en los trámites judiciales correspondientes.
En los próximos días se completarán las gestiones administrativas para coordinar la entrega formal de Arash Ebrahimi Far a los tribunales australianos, donde responderá por los delitos de tráfico de estupefacientes y lavado de activos.
