El “cascabeleo” se identifica por un ruido metálico que proviene del motor en un auto y permite percibir un movimiento extraño dentro del capó desde el habitáculo del conductor. Además, se hace evidente con la pérdida de fuerza en la subida de una pendiente.

El reconocido cascabeleo es un término coloquial que ya se naturalizó en la industria y la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE International) y la firma Bosch Mobility lo asocian con una falla en el sistema de combustión en donde una bujía del motor se autoenciende en un exceso de presión y temperatura en los cilindros.

“La bujía genera una chispa y la llama se desplaza de manera uniforme por la cámara. La presión comprime los gases no quemados al extremo de hacerlos detonar de forma simultánea. Esto genera dos frentes de presión que chocan violentamente entre sí, produciendo la onda de choque acústica que suena”, explicó la SAE.
¿Por qué cascabelea el motor de un vehículo?
Chevron, la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE International) y la Asociación de Mecánicos y Técnicos Automotrices (ASE - Automotive Service Excellence) detallaron que hay cinco posibles razones que pueden provocar el cascabeleo. Estas son:
- Octanaje insuficiente para el vehículo.
- Bujías que ya cumplieron su vida útil.
- Sensores defectuosos.
- Acumulación de carbón en la cabeza del pistón y las válvulas.
- Filtros o inyectores tapados, desincronización y sobrecalentamiento local.
¿Cómo corregir la falla y evitar daños graves en el motor?
Ante el abanico de posibilidades que pueden causar esta falla mecánica, los conductores deben empezar a hacer pruebas. La primera: cambiar del proveedor del combustible o intentar con gasolina extra o de mayor octanaje.
Los expertos de las asociaciones también recomendaron realizar una sincronización básica del motor, hacer una limpieza de inyectores y reemplazo de filtros o, en los vehículos más sofisticados, realizar un escaneo eléctrico.

¿Cuándo es peligroso seguir manejando así?
Según la ASE, alertó que un cascabeleo fuerte y constante en la carretera puede perforar un pistón o doblar las válvulas en pocos kilómetros, por lo que es clave detenerse en el instante en que el sonido sea muy fuerte y prolongado.
“La tensión mecánica y térmica sobrepasa los límites del material, lo que puede derivar en la fusión superficial o perforación de la corona del pistón, la fractura de los anillos de compresión y el doblamiento o erosión de las válvulas”, detalló la asociación.

