Para las 3 de la tarde de este lunes 3 de agosto está programada la audiencia de imputación de cargos en contra del periodista y presentador Jorge Alfredo Vargas Angulo por su presunta participación en el delito de acoso sexual.

Mientras llega la hora cero para la diligencia judicial, se conoció que la firma Riveros Bazzani asumió su representación.
La firma, fundada por la exvicefiscal General, María Paulina Riveros y Juan David Bazzani Montoya, aseveró que no se ha pedido la reserva de la audiencia que se realizará de manera virtual.

“Es importante precisar que Jorge Alfredo Vargas ha mantenido un prudente silencio, el cual no puede interpretarse, bajo ninguna circunstancia, como un reconocimiento de responsabilidad”, señaló.
“Esa decisión responde al propósito de permitir que el proceso avance dentro de los cauces institucionacionales, con respeto por todas las personas involucradas”, señalaron.

El caso tiene relación directa con las denuncias que presentaron cuatro jóvenes que laboraron en el Canal Caracol entre los años de 2024 y 2026.
En la audiencia, la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia expondrá las pruebas en contra de Vargas Angulo.
Fuentes cercanas al caso le confirmaron a SEMANA que cuatro víctimas relataron la forma en que Vargas las abordaba en el canal y les hacía insinuaciones inapropiadas de manera constante.

Las víctimas, que por orden constitucional mantienen su identidad en completa reserva, señalaron que el presentador las abordaba en los pasillos del noticiero para intentar “robarles besos” o tocarlas de manera indebida.
Igualmente, según señalaron a la Fiscalía en las declaraciones en las que contaron con la asesoría y el acompañamiento de sus abogados, las invitaciones a salir se tornaban complejas e “intensas”.

El presidente de Caracol Televisión, Gonzalo Córdoba Mallarino, emitió un fuerte pronunciamiento en dicha oportunidad asegurando que existía tolerancia cero frente a estos hechos.
“Aquí debe existir una certeza clara: nadie está por encima de la dignidad de otra persona. Ningún talento, ningún cargo y ninguna trayectoria justifican comportamientos que vulneren ese principio”, manifestó.
Añadió: “Vamos a revisar nuestros protocolos, reforzar los mecanismos de denuncia y asegurar que existan procedimientos claros y confiables. Sin embargo, ninguna norma sustituye la responsabilidad individual y colectiva de construir una cultura de respeto”.

Por orden de Córdoba Mallarino, se conformó un grupo especial para recibir varias denuncias de trabajadoras del canal.
Después de su salida, Vargas publicó un comunicado en el que negaba los hechos denunciados.
“No es un momento fácil.Son dos décadas de vida, de cubrimientos, de historias compartidas y de un vínculo muy profundo con una audiencia que abrió un espacio en sus hogares a través de la televisión y la radio. En lo personal,como esposo y padre de dos hijas y un hijo,asumo este momento con serenidad y, en lo profesional, con la tranquilidad de concienciade haber mantenido los parámetros de respeto y buen comportamiento. A mi familia y los amigos que este oficio me han dejado, les debo en gran medida la fortaleza para afrontar esta situación”, mencionó el periodista.
