nación

Increíble: las excusas que empieza a sacar Gustavo Bolívar previendo que el dólar se va a disparar por elección de Gustavo Petro

El senador respondió a los temores de algunos sectores sobre el futuro de la divisa tras la elección de Gustavo Petro.


La victoria de Gustavo Petro en las elecciones presidenciales generó todo tipo de reacciones. Por un lado, los más de 11 millones de colombianos que votaron por él esperan que, realmente, lidere el “cambio” del cual se abanderó durante su compaña. No obstante, su oposición también es fuerte y no oculta el temor frente a ciertas propuestas o rumores que se han originado a partir de las mismas.

Una de las preocupaciones más grandes ha sido elevada desde el sector económico y tiene que ver con el precio del dólar, pues su posición frente a la exploración petrolera en el territorio nacional podría impactar directamente en la cotización de la divisa.

A través de su cuenta de Twitter, el senador Gustavo Bolívar, uno de los alfiles de Petro durante su campaña, le salió al paso a los rumores y compartió un contundente mensaje con sus seguidores:

“Si el dólar sube a $ 5.000, como especulan expertos en desear que a Petro le vaya mal así le vaya mal a Colombia, con petróleo a 120 dólares, el país se llena de divisas, se encarecen importaciones, estimulando la producción nacional y salimos a vender propiedades en el exterior ya mismo!”, dice el trino de Gustavo Bolívar.

¿Cuánto puede subir el dólar tras elección del nuevo presidente Gustavo Petro?

Desde 1999, en Colombia el precio dólar se mueve libremente con el ritmo de los mercados financieros. Eso ha permitido que la tasa de cambio se convierta en el principal amortiguador frente a los choques locales y globales. Como resultado, cuando hay nerviosismo, preocupación o euforia, lo primero que se ve es un alza o una caída en la cotización del billete verde.

Los cambios de Gobierno son, por ende, un factor que genera movimientos en la tasa de cambio, primero con la incertidumbre sobre quién será el elegido y luego con la expectativa frente a las políticas que implementará el ganador. La elección de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, ha sido un factor que ha generado nerviosismo desde que mostraba su liderazgo en las encuestas.

Ese nerviosismo se origina en que es percibido como un político “antimercado”, por sus ideas en frentes como la exploración petrolera, las pensiones, la independencia del Banco de la República y la entrega masiva de subsidios.

Particularmente, lo que más preocupa con respecto a la tasa de cambio tiene que ver con su idea de frenar la exploración petrolera, que es la actividad que más le genera divisas al país. Sin tener otro sector que produzca la misma cantidad de dólares, habría una menor oferta de la divisa y su precio subiría.

Una estimación de Corficolombiana indica que suspender la nueva exploración petrolera llevaría a que entre 2023 y 2027 la devaluación del peso colombiano podría ser de entre 39,9 y 43,7 %, equivalente a una tasa de cambio de entre 5.080 y 7.000 pesos. No obstante, ese no es el panorama que se tiene para el primer día hábil después de la segunda vuelta presidencial. Lo que prevén los expertos como Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana, es una reacción inicial de encarecimiento de 10 % de la divisa, frente al nivel que tenía el viernes pasado, lo que implicaría un valor cercano a 4.300 pesos.

Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia, agrega que si bien el tipo de cambio va a estar un poco más depreciado en el corto plazo con el triunfo de Petro, es importante resaltar que los escenarios extremos también se han reducido. “Esto porque Petro y su campaña han migrado hacia un discurso más concertador con el centro y lo enmarcan en un cambio ‘responsable’, lo que, más allá de ser una herramienta política, se convierte en un potencial aliciente para el inversionista”, explica.

En consecuencia, Reyes también señala que la magnitud de la subida del dólar con Petro, en el corto plazo, dependerá de los anuncios sobre su equipo económico, tal como se vio en Chile, donde antes de la elección del igualmente político de izquierda Gabriel Boric había bastante presión sobre la moneda, pero esta se moderó con el nombramiento de su ministro de Hacienda, quien venía de presidir el banco central chileno.