Un nuevo escándalo sacude al Ejército debido a las obras que fueron mal planeadas por el Comando de Ingenieros en contratos que superan los más de 60.000 millones de pesos y que terminaron metiendo a la institución en un espiral jurídico.

SEMANA conoció el fuerte documento que evidenciaría nuevas presuntas irregularidades en el mantenimiento de una torre de asalto aéreo, que sirve para entrenar a los militares en la base de Tolemaida.
El documento del Ejército señala que en el mantenimiento de la torre se invirtieron más de 800 millones de pesos, cuando la estructura tiene un valor de 230 millones de pesos.
En la advertencia interna del Ejército se señala que se habrían cometido posibles irregularidades, pues la ley no permite hacer mayores inversiones en mantenimiento cuando supera el 50 % del valor del bien.

“En el marco de la revisión administrativa y financiera de los activos institucionales, se identificó que el valor contable registrado en el sistema SAP para el inmueble correspondiente a la Torre de Asalto Aéreo es de aproximadamente $230.000.000, situación que implica que la inversión realizada en mantenimiento supera el cincuenta por ciento (50 %) del valor contable del bien registrado en dicho sistema de información”, señala la advertencia del Ejército.
Así mismo, señala el documento en poder de SEMANA que “el valor correspondiente a las actividades de mantenimiento ejecutadas en esta infraestructura asciende a la suma de $803.683.698,40, inversión destinada a la intervención y recuperación funcional de la estructura, con el propósito de garantizar condiciones adecuadas de seguridad, operatividad y continuidad en los procesos de entrenamiento militar que se desarrollan en dicha instalación”.
Desde el Ejército le reconocieron a SEMANA que la torre no se encuentra en funcionamiento. Sin embargo, indicaron que entrará en las próximas dos semanas en fase de pruebas, las cuales consistirán en lanzamiento de cargas muertas de entre 80 y 150 kilos. Lo anterior, con el fin de viabilizar su empleabilidad.

Frente a la millonaria inversión en mantenimiento, indicaron que los recursos no solamente fueron para reforzar la torre, sino que también se hicieron obras aledañas.
Así mismo, indicaron que, tras los retrasos por parte del contratista, el caso se denunció ante las autoridades competentes para que se determine si se incurrió o no en actos de corrupción.
