Acorralado. Así tienen las tropas del Ejército Nacional a Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor, uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, en la zona rural de Dibulla, en el departamento de La Guajira.
El brigadier general Jorge Ricardo Hernández Vargas, comandante de la Décima Brigada, sostuvo que la presión militar y las labores de vigilancia aérea tienen completamente cercada la zona donde se esconde este criminal, que ha puesto en jaque la seguridad en la región.
“Creo que de una u otra forma lo tenemos neutralizado, no ha vuelto a salir por las redes sociales”, afirmó el alto oficial tras finalizar un consejo de seguridad extraordinario en Riohacha, La Guajira.
Asimismo, se conoció que la inteligencia militar sigue cada uno de los pasos que intenta dar el criminal, así como los de sus colaboradores. Aunque conocen la zona amplia donde se oculta, aún no cuentan con las coordenadas exactas.
“Tan pronto tengamos información, volveremos a hacer una operación”, explicó el alto oficial, quien precisó que no han disminuido la intensidad de los controles en la zona.


Este criminal, tras percibir la cercanía de las Fuerzas Militares, envió un mensaje al Gobierno nacional con el fin de solicitar una supuesta paz para someterse a la justicia.
“Mi interés al dirigirme al Gobierno nacional y a la opinión pública es reiterar que mi voluntad ha sido, y sigue siendo, la de transitar por caminos de diálogo, entendimiento y desescalamiento del conflicto”, señala en la carta.
Al mismo tiempo, agregó: “En los últimos días, a raíz de bombardeos, operaciones militares y difusión de material audiovisual, se han proferido afirmaciones que me vinculan de manera directa y absoluta con hechos de extrema gravedad”.

Igualmente, Naín precisó que “varios de esos contenidos han sido manipulados o sacados de contexto, generando una narrativa que no corresponde de manera objetiva a la realidad”.
De acuerdo con el criminal, él no sería el único responsable de los hechos violentos que hoy sacuden a La Guajira y al departamento de Magdalena.
“Atribuir de forma generalizada toda la violencia de una región a una sola persona o estructura, sin un análisis serio, técnico y responsable, no contribuye a la verdad ni a la construcción de paz que el país reclama”, insistió el cabecilla.
