Una juez de la República envió a prisión a John Jairo Leguia González, acusado de engañar y abusar sexualmente a varias mujeres que asistían a su iglesia en San Andrés islas.
Tras conocer la gravedad de los hechos que endilgaban al hombre, un reconocido pastor en las zona insular, la Fiscalía General de la Nación comenzó a investigar y recopiló varias denuncias en su contra.

Los testimonios, indicó el ente acusador, “dan cuenta de que el guía espiritual citaba a feligreses y les proponía realizar supuestos rituales de sanación en los que debían desnudarse para aplicarles un aceite ungido” dijo.
Sobre el modus operandi, la Fiscalía detalló que “en medio del estado de indefensión en el que quedaban las víctimas que depositaban su confianza y creían en los consejos, el hombre presuntamente las persuadía y coaccionaba para someterlas sexualmente, con la idea de que todo hacía parte del rito”.
La investigación permitió conocer a los investigadores que de esta manera, al parecer, sometió a por lo menos cuatro mujeres.

Con las pruebas en sus manos, un fiscal del Centro Atención Integral Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de San Andrés Islas le imputó a Leguida González los delitos de acceso carnal violento agravado y acto sexual violento.
Aunque el cuestionado pastor no aceptó los cargos, por disposición de una juez penal de control de garantías, deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.
Inseguridad en San Andrés
San Andrés Islas es uno de los lugares más lindos del Caribe colombiano. Playas como la de Johnny Cay, el Acuario, entre otras, hacen de ese destino uno de los más apetecidos.
Sin embargo, lastimosamente su imagen se ha visto afectada por la presencia de un grupo de ladrones que tiene atemorizados a los comerciantes.

El atraco tiene desconcertados a algunos residentes de la isla, que han visto cómo la inseguridad crece para los locales.
“Se está volviendo una situación permanente; San Andrés era un sitio muy tranquilo”, le dijo a SEMANA Juan Antonio González, gerente comercial de una ferretería azotada por los ladrones.
En cámaras de seguridad fue captado el momento en que los ladrones llegaron al negocio con una escopeta y un arma corta, intimidaron a los trabajadores y se llevaron su botín.

“La Policía vio los videos, al rato llegó más Policía, gente de civil, revisaron las cámaras, tomaron fotos, vieron los videos, ese material llegó a los medios locales, los publicaron, la gente empezó a decir dónde viven los ladrones, a qué se dedican, pero oficialmente no hay una identificación, aunque se podría decir que todo el mundo sabe de quién se trata”, dijo.










