El pasado 10 de enero, el comisionado de paz, Otty Patiño, le envió una extensa carta al ministro (e) de Justicia, Andrés Idarraga para pedirle el “traslado de personas de la fase de acercamientos exploratorios” en medio del proyecto de la paz total.
Se trataba de los jefes de las bandas Los Costeños y Los Pepes en contra de quienes pesan varios procesos penales por un rosario de delitos relacionados con homicidios, secuestros, extorsiones, por mencionar algunos.

El Comisionado de Paz indicaba que estas personas debían ser trasladadas a la cárcel de Mediana Seguridad de Barranquilla con el fin de lograr los acercamientos entre los jefes de estas organizaciones criminales.
Para esto indicó, por medio de una tabla, los nombres completos, su número de cédula y los sitios de reclusión donde se encontraban privados de su libertad. El objeto del traslado era lograr la “colaboración armónica entre los diferentes órganos del Estado”.

“La solicitud realizada constituye un gesto de paz por parte del Gobierno Nacional y se espera que contribuya a la política pública de Paz Total. Los perfiles aquí relacionados han sido entrevistados con el objeto de identificar su rol en las Estructuras Armadas Organizadas de Crimen de Alto Impacto “Los Costeños” y “Los Pepes” y el área de influencia territorial en el área metropolitana de Barranquilla y en el departamento del Atlántico”, añadió.
Según expuso el comisionado de paz, los jefes e integrantes de estas organizaciones se habían mostrado de acuerdo con estos traslados en medio de estas fases de acercamiento.

En la lista se encontraban Jorge Eliécer Díaz, alias Castor; Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias El Negro Ober; Carlos Ortiz Blanco, conocido como Caliche; y Kevin Andrés Tovar Rivera. Todos ellos con un amplio prontuario criminal y varios requerimientos judiciales.
La solicitud de traslado fue rechazada -en medio de una avalancha de cuestionamientos elevados por el alcalde de Barranquilla, Alex Char y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa- por el Ministro de Justicia.

La búsqueda de la paz
Después que se suspendiera su traslado, Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, máximo cabecilla de Los Costeños, envió una carta en la que manifiesta su deseo por concertar un acercamiento en la búsqueda de la paz.
“Hoy escribo estas palabras con tristeza, pero también con convicción. Con tristeza, porque el paso que muchos esperábamos dar hacia la paz en Barranquilla no pudo darse todavía. Con convicción, porque que ese paso se haya aplazado no significa, ni de lejos, que la idea de la paz haya muerto o que haya sido abandonada”, señala la misiva.

“Hoy busco la paz porque creo en Cristo, y porque gracias a Él hubo un cambio real en mi manera de pensar y de vivir. Yo hoy vivo en paz, y me gustaría que todas las personas sintieran lo que es vivir en paz. Busco la paz porque crecí en una Barranquilla donde la gente se sentaba en las esquinas, donde no había miedo de estar en la terraza, donde el barrio era familia. Quiero que volvamos a esa época. Una Barranquilla alegre, de bordillo, de conversación, de vida”, añadió.








