Natalia Villalba, modelo cucuteña que el 22 de junio fue encontrada muerta en una maleta dejada en el baño de un apartamento alquilado en el norte de Bogotá, se convirtió en otra víctima de feminicidio en Colombia.

El responsable sería un ciudadano británico que, el 18 de junio, estuvo en el apartamento que alquiló Natalia. Ese mismo día fue asesinada la modelo. Su cuerpo duró cinco días en una maleta bajo la ducha.
El señalado, Foster Martinson, no puede negar su presencia en el apartamento: las cámaras de seguridad captaron los instantes en los que se movió por el espacio e incluso cuando salió el 18 de junio hacia el mediodía, aparentemente con destino al departamento de Nariño para salir del país a través de la frontera con Ecuador.
En Ecuador fue capturado por una orden que emitió una jueza de control de garantías en Bogotá y una circular roja de Interpol. Lo expulsaron del país de regreso a Colombia, donde fue notificado de la orden de captura y de manera inmediata presentado ante un juez.

“Una jueza penal de control de garantías de Bogotá impartió legalidad al procedimiento de captura del ciudadano británico, Foster Martinson, presunto responsable de causarle la muerte a una mujer de 36 años el pasado 18 de junio, en un apartamento ubicado en el barrio Chicó, en el norte de Bogotá”, señaló la Fiscalía.
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía señaló los hechos, el material de investigación, los elementos de prueba que fueron recaudados en el apartamento, las declaraciones del personal del edificio y los videos de seguridad que advierten la presencia del británico en el inmueble.
Con esa evidencia, un fiscal de la Unidad de Vida en la seccional de Bogotá le imputó los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Cargos que Martinson no aceptó, pero que fueron suficientes para solicitar una medida de aseguramiento en centro carcelario.
Las víctimas apoyaron la solicitud de la Fiscalía de enviar a la cárcel al británico, presunto feminicida de Natalia Villalba. Insisten en que el hombre aparece como protagonista en todos los elementos de prueba que fueron recaudados por los investigadores, de ahí que se presuma su responsabilidad.
