Un hecho marcado por la intolerancia y el consumo excesivo de alcohol derivó en un episodio de violencia y desorden en el barrio Santa Margarita, ubicado en la comuna 7 de Robledo. La situación habría dejado un saldo de seis personas heridas y una persona capturada, en medio de las celebraciones de fin de año.

De acuerdo con el brigadier general William Castaño, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el incidente se desencadenó cuando un hombre, cuya identidad no ha sido revelada por el proceso judicial, habría ingresado de forma violenta a una vivienda donde se realizaba una celebración de cumpleaños.
El sujeto se encontraba en aparente estado de embriaguez y, tras un corto enfrentamiento por problemas personales, sacó un arma cortopunzante, según testigos que presenciaron el violento hecho.

La agresión se habría desarrollado sin ningún tipo de distinción. En medio de su comportamiento violento, el atacante presuntamente habría atacado a varias personas presentes en la reunión, sin importar la relación familiar ni la edad de las víctimas, lo que generó pánico y desesperación entre los asistentes.
Ante llamados de auxilio, los vecinos habrían sido los encargados de llamar a la línea de emergencias 123. Al llegar al lugar, las autoridades habrían hallado a seis personas heridas —cinco hombres y una mujer, con edades entre los 31 y 34 años—, además de un adulto mayor de 78 años con lesiones de gravedad.

Los heridos habrían recibido atención inicial en el sitio y luego fueron trasladados a distintos centros médicos de Medellín, diagnóstico que habría arrojado heridas en el rostro, cuello, tórax y extremidades.
A pesar de la severidad de las agresiones, el más reciente informe médico señala que las víctimas permanecen estables y fuera de riesgo vital, aunque continúan bajo seguimiento especializado.

La oportuna reacción de las patrullas del cuadrante permitió someter y capturar al presunto responsable en el mismo lugar de los hechos, quien posteriormente fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación para que responda por los delitos de lesiones personales y tentativa de homicidio.
El comandante de la Policía Metropolitana reiteró el llamado a consumir alcohol con responsabilidad y a privilegiar el diálogo como vía para resolver conflictos, al subrayar que ningún desacuerdo personal, por grave que parezca, puede ser excusa para recurrir a la violencia o poner en riesgo la vida de otros.
