El abogado Iván Cancino habló de la captura y posterior liberación del escolta Luis Alfredo Acuña, quien protege a Jaime Luis Lacouture, secretario general de la Cámara de Representantes.
“Usted sabe que cuando yo asumo una defensa, una de las reglas generales que a veces admite excepción es guardar silencio. Así que oficialmente el señor Acuña Vega no ha dado ninguna versión a las autoridades”, dijo Cancino, en declaraciones dadas a Caracol Radio.


Respecto a la versión de Augusto Rodríguez, en el sentido de que ahora los culpables serían los policías, Cancino dijo: “Tendré que hablar ya con la calma con mi cliente, preguntarle, pero esa no fue mi defensa desde ningún punto de vista. Solamente en el traslado del recurso de apelación que interpuso la Fiscalía dejé la constancia de algo que sí me pareció irregular, que es lo que narra el señor director de la UNP: que hacen una supuesta incautación, entran a una garita, no sé con qué fin, no quiero tampoco ser irrespetuoso, vuelven y reconstruyen una escena para que así salgan los videos y todas las cosas en los medios de comunicación. Eso se tendrá que aclarar, pero mi defensa fue muy clara. Se violaron las garantías de mi cliente al capturarlo y tenerlo 33 horas casi privado de la libertad sin someterlo a un juez. Y, lo segundo, que era imposible hablar de captura en flagrancia porque ni tener publicidad política pedagógica ni tener plata en efectivo es delito en Colombia”.

Cancino también señaló que, supuestamente, se cometieron más irregularidades con el escolta. “La Fiscalía le cambió el delito, también cosa muy rara, porque lo capturan por uno; después, cuando se dan cuenta de muchas fallas, se lo modifican, pero no son capaces porque no pueden, no tienen cómo demostrar el supuesto origen ilícito de la suma. No se nos olvide que quien tiene que probar la ilicitud del dinero es la autoridad, la Policía y la Fiscalía. Mi cliente no tiene por qué en este momento dar ninguna explicación sobre ese dinero. Tan es así que la señora juez de garantías no solo decreta ilegal la captura, sino que además devuelve el dinero. Y este procedimiento estuvo tan mal hecho que capturan también al señor que conduce la grúa, que solo estaba haciendo un trabajo de recoger un vehículo varado. Eso demuestra, pues, la precariedad de la investigación y el afán de obtener un resultado a la brava”, señaló.
“Lo capturan en flagrancia supuestamente por un delito de omisión de declaración de bienes. Ese delito, como tiene pena menor a 4 años, no ameritaba ni siquiera que lo mantuvieran privado de la libertad, pero de una manera que tendrán que explicar lo mantienen 32 horas sin presentarlo a un juez y en la audiencia ya se lo cambian a lavado y le meten los verbos de custodia y transporte. No presentaron en la audiencia ninguna relación de ese dinero con ninguna actividad ilícita. No existe ni va a existir. De tal manera que yo creo que es bien complicado que todavía a estas alturas el simple hecho de llevar dinero en efectivo per se sea considerado delito. Yo entiendo la suspicacia, el momento del país, pero afortunadamente para eso existen también el derecho y las garantías procesales”, agregó.
“Yo creo que ahí falta mucha capacitación o era el afán de dar un positivo, de que los ascendieran. No, no tengo la más mínima idea. Eso se sabrá más adelante. Lo segundo es que le capturan en supuesta flagrancia, ¿de qué? Llevar dinero en efectivo no es delito. Y si le van a meter el lavado por transportar o custodiar, ¿cuál es el origen ilícito del delito? No hubo absolutamente ninguna manera de demostrarlo”, agregó el abogado.
Al responder a quién lo contrató para defender al escolta, Cancino respondió: “Jaime Luis. Pero no me contrató, porque no cobré. Me pidió el favor de defender a su escolta, a quien aprecia, e inmediatamente dije que sí. Ninguna remuneración porque muchas veces hago esos favores, no solo en este caso, sino en muchos”.
Las elecciones legislativas en Colombia tendrán lugar el 8 de marzo de 2026. En estos comicios se elegirá al nuevo Congreso de la República. Y también será la jornada para definir a los candidatos ganadores de las denominadas consultas, que son preaspirantes presidenciales que se medirán entre sí para elegir a uno solo de sus adeptos con miras a los comicios de mayo.
Entretanto, las elecciones presidenciales en Colombia tendrán lugar el 31 de mayo de 2026. Si algún candidato no obtiene la mitad más uno de los votos, habrá una segunda vuelta entre los dos aspirantes con más votaciones, y dicha jornada definitiva será el 21 de junio de 2026. El vencedor (a) asumirá como presidente de Colombia el 7 de agosto de 2026, para un periodo de cuatro años.
