El presidente Gustavo Petro decidió este viernes, 9 de enero, denunciar ante la Corte Penal Internacional al sanguinario Iván Mordisco, el cabecilla de las disidencias de las Farc, que convocó a una cumbre criminal con el ELN y otros grupos armados ilegales que han sembrado violencia y terror en el país.
SEMANA se contactó con el abogado Alejandro Carranza, defensor del presidente Petro, quien manifestó: “El caso que se somete a la consideración de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional no se limita a una serie de hechos aislados de violencia, sino que refleja un patrón prolongado de crímenes de lesa humanidad y de guerra, dirigido desde la cúspide de una organización armada”.

Carranza, quien tiene la perspectiva del mandatario para avanzar en esta denuncia, también describió a ese grupo liderado por Mordisco como una estructura que tiene vocación de permanencia y una capacidad de articularse con otras redes criminales, más allá de las fronteras nacionales.
Esta denuncia ante la Corte Penal Internacional se conoce horas después de que Mordisco reapareciera en un video convocando a una cumbre criminal con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la Segunda Marquetalia y el Ejército de Liberación Popular (EPL) para hacerle frente a la operación militar de Estados Unidos en Venezuela.
Sin embargo, el presidente Petro respondió de forma tajante contra esa alianza, al señalar que Mordisco no defiende a Venezuela, ni a Colombia ni a América Latina, sino que “son la excusa de la invasión y hasta de dineros oscuros que corren para sabotear las elecciones e impedir la libertad electoral”.
Pero más allá de las palabras, el presidente Petro acudió a su abogado Alejandro Carranza para que denunciara ante la justicia internacional a Mordisco, ante los resultados parciales de la justicia colombiana contra esa estructura y la sistematicidad criminal que mantienen las disidencias que comanda.
“Frente a la persistencia de los crímenes, la imposibilidad material de capturar al máximo responsable y la creciente dimensión transnacional del fenómeno, la intervención de la Corte Penal Internacional se presenta como un complemento necesario para asegurar que la responsabilidad penal alcance a quienes, desde posiciones de mando, concibieron, ordenaron y sostienen la maquinaria de violencia”, dijo Carranza.
La denuncia se presentó señalando como víctimas a los niños y niñas que han sido reclutados, a las comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinos, a líderes sociales, excombatientes y defensores de la paz que han terminado sufriendo el efecto de la violencia ejercida por las disidencias al mando de Iván Mordisco.










