norte de santander

Liberan a soldados que fueron retenidos por cocaleros en Tibú, Norte de Santander

Luego de efectuarse un diálogo, la comunidad y militares de la zona llegaron a un consenso.


Unos 120 soldados que desde el sábado 7 de mayo permanecían encerrados en un cuartel militar, cercados por cocaleros en la frontera de Colombia con Venezuela, fueron liberados en las últimas horas, de acuerdo con información compartida por una autoridad defensora de los derechos humanos.

Hace unos días, fuentes militares indicaron a SEMANA que en la zona se venían presentando confrontaciones entre cocaleros y uniformados por las labores que estos últimos están desarrollando para erradicar cultivos ilícitos.

Pero el personero de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, donde los uniformados estaban acorralados, dijo que “a través del diálogo logramos que los campesinos dieran paso a las tropas que se encontraban en la base militar”.

Asimismo, un responsable del ejército informó que los cocaleros manifestaron “inconformidades con el programa de sustitución de cultivos ilícitos”, una iniciativa derivada del acuerdo de paz que desarmó a la guerrilla de las Farc en 2017.

El programa prioriza la erradicación voluntaria de las plantas de coca a cambio de beneficios económicos por encima de la eliminación forzosa que adelantaban los soldados en el momento que fueron rodeados por los cultivadores y escoltados hasta la base de Caño Indio.

En la mañana del miércoles 11 de mayo, campesinos se habían tomado de las manos para formar una cadena humana e impedir que una docena de soldados armados con fusiles salieran de la instalación militar ubicada en la región del Catatumbo, el territorio con más narcocultivos del mundo.

Allí la Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que hay unas 40.000 hectáreas sembradas de coca, la materia prima de la cocaína.

Luis David Rincón, líder de los cocaleros, reclamó que el “gobierno no cumplió” con lo negociado en Cuba. La razón para sembrar “la coca es el tema económico (...) no hay otra manera cómo sobrevivir y cómo subsistir”, enfatizó.

El lunes 9 de mayo, al reportar la retención de sus hombres, el general Ómar Sepúlveda había denunciado un “secuestro”.

Electo por un partido de derecha que se opuso a los acuerdos de paz, el presidente Iván Duque ha redoblado la persecución al negocio de la droga mediante la erradicación forzada de los sembradíos, que realizan manualmente los soldados en medio de frecuentes choques con los cocaleros.

En octubre de 2021, unos 180 soldados que erradicaban narcocultivos en Tibú fueron retenidos y luego liberados con la intermediación del organismo estatal de derechos humanos.

Rebeldes de la guerrilla ELN y disidentes de la exguerrilla de las Farc que no se acogieron al histórico acuerdo operan en la zona lucrándose de las rentas del narcotráfico.

Con una cifra récord de producción de 1.010 toneladas en 2020, Colombia se mantiene como el mayor exportador mundial de cocaína y Estados Unidos como el principal consumidor de esa droga.

Sobre este caso, el general Fabio Caro, jefe del comando específico de Norte de Santander, dijo que “ante los hechos presentados desde el 7 de mayo en el municipio de Tibú, en las veredas Los Cuervos, Las Palmas y Caño Indio, en donde tropas de la brigada contra el narcotráfico, que se encontraban desplegadas garantizando tareas de erradicación, protegiendo a la población civil y líderes sociales, a las dos de la tarde, aproximadamente, unos 300 cocaleros en forma violenta secuestran y conducen contra su voluntad a nuestros soldados”.

Añadió el oficial que “fueron conducidos por más de cuatro kilómetros y, bajo amenaza, más de 300 cocaleros llevaron a nuestros hombres a la base militar de Caño Indio. De esta manera, el día 8 (de mayo) fueron secuestrados dos pelotones más que se encontraban en tareas de seguridad y protección de la población civil”.

*Con información de AFP.