La periodista y presidenta de Publicaciones SEMANA, Vicky Dávila, se pronunció frente al polémico caso del también comunicador Rafael Poveda, señalado por presunto caso de abuso sexual, que salió a la luz tras denuncias publicadas en la última semana.
La periodista aseguró, en primer lugar, que será “la justicia la que diga si es culpable o inocente”, y realizó una reflexión sobre el caso que ha tomado gran relevancia en medio de decenas de reacciones de apoyo y de rechazo.
"Los acosadores y abusadores sexuales están en todas partes y generalmente gozan de impunidad. Sus víctimas generalmente no tienen justicia ni reparación alguna. Por eso hay que darles espacios seguros para que puedan denunciar. Eso es verdad. Dicho esto, no todos los hombres, y en este caso no todos los periodistas, son unos depredadores sexuales", manifestó Dávila.
"No todos los periodistas son unos depredadores sexuales. Esa generalización es peligrosa y se puede convertir en una caceria de brujas. Y tampoco todas las mujeres que dicen haber sido abusadas dicen la verdad": Vicky Dávila. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/LEwdRp4wmY
— Revista Semana (@RevistaSemana) August 3, 2026
Dávila manifestó que “esa generalización es peligrosa y se puede convertir en una cacería de brujas. Ellos también tienen derecho a unas garantías. Si Rafael Poveda fuera tu hijo, tu esposo, tu hermano, tu amigo, tu novio, tu papá, tú quisieras que tuviera garantías, ¿verdad? Tal vez por esa razón los colombianos han reaccionado de manera diferente y han apoyado masivamente a Poveda".
“Por el contrario, los testimonios dejan muchas preguntas entre la opinión pública y la gente lo ha expresado a su manera. Yo no me voy a poner en eso. Ahora, reitero mi respeto y consideración a todas las víctimas de abuso y acoso sexual que sufren su dolor en silencio y sin que nadie pague por lo que les hicieron. La justicia tiene que funcionar, tiene que responder, pero voy a decir otra verdad incómoda”, relató.
Sobre las víctimas, fue enfática en asegurar que “tampoco todas las mujeres que dicen haber sido abusadas dicen la verdad. Por eso hay que investigar cada caso a fondo para no cometer arbitrariedades e injusticias que no tengan vuelta atrás. Indicios, pruebas, patrones y muchas cosas más, pero un testimonio no puede ser palabra de Dios y sé que lo que estoy diciendo no es políticamente correcto, pero es crudamente cierto. En eso el feminismo, que también respeto, se equivoca”.
Aseguró que “no se puede dar por cierta una denuncia de una mujer en cuanto a un abuso sexual solo porque viene de una mujer. Tiene que estar sustentada, es que al frente hay otro ser humano, hay una vida, hay un hombre. Y otra cosa maluca, que seguro me van a criticar: no todo galanteo o coqueteo es abuso o acoso sexual. No podemos caer en eso”.
Y concluyó señalando: “Que la justicia actúe pronto y de manera eficaz porque las denuncias de acoso y abuso sexual no se pueden convertir en un arma de destrucción masiva, tampoco en paisaje y menos podemos llegar al extremo de que los hombres tengan que firmar ante un notario para tener el permiso de conquistar a alguien y evitar la tragedia de un proceso penal”.
