El Servicio Geológico Colombiano mantiene una vigilancia estricta sobre el volcán Puracé, debido a las actividades que ha presentado desde hace algunas semanas.
Mediante un comunicado de prensa, se destacó que continúan registrándose sismos asociados con el movimiento de fluidos dentro del edificio volcánico, de tipo largo periodo (LP) y pulsos de Tremor (TR).

“Estos sismos se localizaron bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades inferiores a 1 km, y estuvieron relacionados con procesos de circulación y liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera. De estas señales sísmicas, dos estuvieron asociadas con emisiones de ceniza dispersadas hacia el nororiente, de acuerdo con la dirección de los vientos, alcanzando una altura máxima de 1.600 m sobre la cima del volcán”, señaló la entidad.
Por otra parte, el SIC resaltó que se ha registrado actividad sísmica de baja magnitud asociada con procesos de fracturamiento de roca. Estos sismos se localizaron bajo el volcán Piocollo, con profundidades de 1 km, y bajo el flanco nororiental del volcán Puracé, con profundidades entre 2 y 3 km.

El organismo señaló que continúan registrándose emisiones de dióxido de azufre y persiste la salida de gases a través de grietas en los cráteres de los volcanes Curiquinga y Piocollo, sin que hasta el momento se hayan identificado emisiones de ceniza asociadas. Además, la temperatura al interior del cráter del volcán Puracé, asociada con la salida de gases, presentó un descenso en los valores registrados satelitalmente.
En otro aparte del comunicado, se destacó que, aunque se mantiene el estado de alerta naranja, es posible que se presenten fluctuaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, es decir, que en algunos momentos pueda disminuir en comparación con días o semanas anteriores.

La entidad hizo la advertencia de que esta información no implica que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable. Junto a esto, indicó que, para regresar al estado de alerta amarilla (mayor estabilidad), se requiere un tiempo prudencial en el que se evalúen todos los parámetros monitoreados y se determinen tendencias que así lo indiquen.
“Con base en lo anteriormente expuesto, desde el SGC recomendamos no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, así como a sus alrededores. Sugerimos seguir atentamente la evolución del proceso actual por medio de los boletines extraordinarios y la información publicada en nuestros canales oficiales, así como las instrucciones de las autoridades locales y departamentales, y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)”, complementó el Servicio Geológico Colombiano.









